José Cánovas
Viajero








(Publicidad)


Los Pirineos


Escapadas por


Va de trenes



Publicidad
Si quieres publicitarte en mi web ponte en contacto conmigo.




Rutas en coche por
el este de España



Costa del Azahar

La ciudad antigua de Peñíscola, ubicada sobre un promontorio rocoso al norte de la provincia de Castellón, resultó el lugar ideal para disfrutar de tres días. Sol, playa y tranquilidad era lo que anhelábamos para relajarnos, y esta privilegiada población nos lo garantizó sobradamente.


peniscola
Playa Norte de Peñíscola
peniscolairta
Peñíscola desde la ctra. de Irta


Consejos e información útil
  • Podéis llegar a Peñíscola en tren, autobús o coche, como fue mi caso, y prescindir de él desde el primer minuto que pongáis el pie en la ciudad.
  • El centro de Peñíscola está muy restringido a los vehículos. Existen zonas de todos los colores: amarilla, azul y verde; por eso os aconsejo que aparquéis el coche en la zona nueva, más alejada pero de color blanco, libre de pago.
  • Peñíscola tiene hoteles de diferentes estrellas, con y sin piscina. Yo me alojé en el hotel Marina (Av. España), en el istmo, a poca distancia de las playas Norte y Sur: muy céntrico, familiar, muy limpio, sin piscina y un pelín ruidoso (paredes finas).
  • La oferta gastronómica de Peñíscola abarca todos los bolsillos. El menú ronda los 13€ y las raciones de las cenas entre los 5€ y los 8€ (dependiendo de los platos).
  • Si viajáis con niños pequeños, os aconsejo que cenéis cerca del hotel. Si se quedan dormidos podréis llevarlos sin jorobaros mucho la espalda.
  • Si camináis por Peñíscola a la hora de comer (almuerzo o cena) os saldrán al paso captadores de restaurantes. Algunos son un pelín pesados y consiguen el efecto contrario: que continúes caminando sin mirar la carta.
  • Cerca del puerto pesquero existe una pequeña feria enfocada a los más pequeños. Suele abrir de seis de la tarde a una de la noche.
  • Locales recomendados: los bares del Bufador (música chilout y tapa gratis antes de las nueve de la noche), panadería Marsela y La Tienda de los Tomates.
  • Peñíscola se suele saturar de gente en agosto y en puentes como el de San Juan. Si queréis evadiros a un lugar tranquilo, debéis coger el coche y visitar el Parque Natural de Irta, repleto de senderos y de pequeñas calas.
  • Peñíscola es un plató de cine. Por todo el casco antiguo encontraréis carteles con referencias a las muchas escenas de películas que se han rodado allí.


Mapa de la zona


costaazahar



Circuitos y rutas



circuito1 Circuito 1: Muralla oeste de Peñíscola
Paseo Marítimo, calle Porteta, Viejas Escuelas, calle Olvido y Portal Fosc
Primer día

    El casco viejo de Peñíscola invita a pasearlo, a recorrerlo pausadamente al atardecer, cuando las luces del ocaso proporcionan a sus murallas un color especial, diferente. A través de sus viejas escalinatas nos aupamos hasta lo más alto de la muralla (calle Olvido) para contemplar la costa mediterránea a vista de pájaro.


    peniscola circuito1
    Peñíscola desde Av. de la Mar


    TOPÓNIMO: Peñíscola siempre ha sido una golosina para los diversos pueblos que han transitado por la península Ibérica. Un manantial de agua dulce y la inaccesibilidad del peñón la convirtieron en una plaza fuerte. Los griegos la llamaron Cherchonesos, los romanos Peniscola y los árabes Banáskula. Todo esto es muy verosímil, lo que suena un poco a risa es la traducción de Peñíscola atendiendo al latín:
    PENE = "apenas, casi" + ISOLA = "isla", o sea, que estaríamos hablando de una "no isla". Suena raro, ¿verdad?, sobre todo si tenemos en cuenta que ante nuestros ojos se alza un peñón de órdago.
    Siguiendo las directrices de los hermanos Goitia, que aseveran que hace miles de años en la península Ibérica se hablaba una lengua parecida al actual euskera, yo me atrevo a dar mi versión de los hechos. Sin cambiar una letra, Peñíscola significaría:
    AITXA/AÑA/PEÑA = "roca" + IZK/ISK = "pequeño, porción" + OL = "redondo" + A = "artículo euskérico".
    Este sería el cambio mínimo: PEÑIZKOLA > PEÑÍSCOLA.
    La traducción es tan obvia, que nuestros antepasados ibéricos ya la bautizaron así: "la pequeña roca redonda".
    Estas voces, PEÑA, IZK y OL, las utilizamos en castellano casi sin darnos cuenta. Una "peña" es una roca; "izk" lo empleamos en pizca, algo pequeño, y "ol" lo encontramos en ola (de mar) -las olas son redondeadas-, o en bola.
    En "Peñíscola" no hay nada de griego, latín ni árabe. Los etimilogistas andan un poco perdidos.


    1/ Hotel Marina

    Años atrás me había alojado en el estrellado hotel Don Carlos, bien ubicado y en régimen de media pensión. Esta vez, empero, quise ahorrarme un dinero alojándome en un estableciiento más económico. El hotel Marina, de dos estrellas, fue el elegido. Su ubicación es perfecta, en mitad del istmo, a tiro de piedra de las dos playas y del casco antiguo. La atención fue perfecta y la limpieza exquisita. Se trata de un hotel familiar, regentado por una joven familia de Peñíscola.


    hotelmarina
    Hotel Marina. Av. España
    hotelmarina2
    El Estany desde la habitación


    2/ Paseo Marítimo y muralla oeste

    El primer circuito vespertino en Peñíscola comienza en el paseo Marítimo (Av. de la Mar), contemplando la mejor estampa del peñón, con las murallas adornando el conglomerado de casitas blancas que se desparrama por la colina. Al final de la playa tomamos la primera calle a la izquierda, calle Porteta, que nos traslada a las fortificacines renacentistas del oeste y norte (S. XVI).

    Por la calle Calabuch, trazada junto a la muralla y repleta de paradas de recuerdos, alcanzamos las escaleras que conducen a la subida del Portal Fosc, una rampa pétrea rodeada de altos muros; y por otras escaleras, las de Felipe II, nos situamos en las Antiguas Escuelas, unos baluartes construidos con bóvedas internas huecas donde se podían establecer arsenales, cantinas y polvorines. Las vistas de la playa norte desde aquí son fenomenales.

    En lo más alto de la muralla renacentista se encuentra la calle del Olvido, que ofrece una de las mejores vistas panorámicas del istmo y de las dos playas de Peñíscola. Y por último, descendimos del peñón por el Portal Fosc, puerta pétrea oranementada con tosco almohadillado en piedra blanca y motivos militares. Fue la puerta principal de la ciudad hasta el siglo XVIII. En la plaza de los Bous dimos con el restaurante Calabuch, con buenas tapas marineras a buenos precios.





    Cerrar Circuito 1


sanpedro Circuito 2: Casco histórico de Peñíscola
Playa Sur, Portal S. Pedro, Bufador, Faro, calle Mayor y castillo
Segundo día

    Este circuito, que incluye gratificantes baños en la playa Sur, comprende el corazón de Peñíscola. Es un recorrido muy ameno por el apretado centro histórico, que comienza en el portal de San Pedro y concluye en el castillo del Papa Luna.


    peniscola2 sanpedro
    Portal de San Pedro


    1/ Playa Sur

    Peñíscola cuenta con dos playas, la Norte, mucho más larga y que ofrece una vista espectacular del peñón, y la Sur, más corta, que abarca desde el espigón que lo separa del puerto hasta los edificios de la Guardia Civil. A finales de junio, en ausencia de temporales, las aguas de la playa parecían una balsa. El único pero lo constituía la presencia de pequeños trozos de plástico, un mal endémico que asola las costas de todo el planeta y que por ahora tiene difícil solución.


    playasur
    Playa Sur
    playasur2
    Playa Sur


    2/ Casco antiguo

    Este circuito, el segundo por el centro histórico de Peñíscola, comienza en la playa Sur. Tras un fugaz paso por la feria, en el puerto pesquero, nos situamos en el Portal de San Pedro. Mandado construir por el Papa Luna en el siglo XV, proporcionó a la ciudad un nuevo acceso por mar. Al otro lado de la puerta, tomamos la calle Atarazanas, que gana altura por el interior de la muralla.

    La siguiente parada en la ruta la realizamos en el Bufador, una gran brecha entre las rocas por las que respira el mar en los días de temporal. Junto a él se han establecido bares de ambiente chill out, ideales para tomar un refrigerio y una tapa. Cerca del Bufador se encuentra el Fortín de Bonet, que dispensa buenas vistas de la muralla. Pasamos por el museo del Mar, por un tramo de la calle Mayor y luego nos detuvimos frente a la Casa de las Conchas, para admirar su curiosa fachada.

    Tras superar una fuerte pendiente, nos situamos en el Faro, construido en 1892, cuya señal luminosa alcanza una distancia de 35 millas (65 km). En la plaza (rincón del Faro), junto a la fachada este del castillo del Papa Luna, vimos las escalinatas del Papa Luna, que descienden hasta el mar de forma vertiginosa. Y por último, desde la plaza de Armas, en la zona más alta del peñón, admiramos el castillo del Papa Luna y la iglesia Ermitana, terminada en 1714.





    3/ Interior del castillo

    En una anterior visita a Peñíscola, dedicamos una mañana a visitar el famoso castillo del Papa Luna, una inexpugnable fortaleza. Encaramado en lo alto del peñón, a 64 metros de altura, el castillo fue construido por los templarios entre los años 1294 y 1307. Don Pedro de Luna, nacido en Illueca (Zaragoza) en 1325 y nombrado Papa en 1394 (Benedicto XIII), ocupó el castillo a partir de 1411 y, por eso, muchas dependecias y salas tienen un aire reminiscente que evoca un pasado episcopal, como la basílica papal, el salón del trono, el salón del cónclave y las habitaciones pontificias. Por todo ello, esta fortaleza me recordó mucho al castillo de Aviñón, que también fue sede papal. Las vistas desde lo alto del castillo son espectaculares.





    Cerrar Circuito 2


caseres Circuito 3: Rincones de Peñíscola
Plazas de S. Roque y Caseres, Casa del Agua, parque Artillería...
Tercer día

    El tercer día realizamos un combinado de playas, Norte por la mañana y Sur por la tarde. Y en el posterior paseo verspertino descubrimos bonitas plazas del casco antiguo: plazas de Santa María y de San Roque, así como el parque de la Artillería, junto al castillo.


    peniscola3 caseres
    Plaza de Caseres


    1/ Playa Norte

    La playa Norte, por el hecho de estar más abierta que su gemela del Sur, suele tener el agua más movida. Esa mañana, sin embargo, el mar estaba en calma, lo cual aprovechamos para disfrutar de una apacible jornada de baño. Y al fondo, como si emergiera del fondo del mar, teníamos la muralla oeste de Peñíscola, coronada por el castillo del Papa Luna. La jornada transcurrió en uno de los enclaves más impresionantes del litoral mediterráneo español.


    playanorte2
    Playa Norte
    playanorte2
    Playa Norte


    2/ Casco antiguo

    El tercer circuito por el centro histórico de Peñíscola comienza en la tercera puerta que se abrió en la muralla, de Santa María (1754), que comunicaba las plazas de Bous y de Les Caseres. La plaza de Caseres debe su nombre a las arcadas que hay contra la muralla exterior, cuyo nivel superior concentra las baterías de Santa María, de Santa Ana y de la Fuente.

    Cerca de esta plaza vimos la ermita de Santa Ana, reedificada en 1827 junto a la desaparecida Torre de la Font, de origen medieval. Aquí se encuentra la Casa del Agua, el manantial que abastece de agua a Peñíscola. Y a pocos metros de distancia, en la calle Saiz de Carlos, se halla la tienda de los tomates, toda una institución en Peñíscola.

    Un último paseo por el centro histórico nos condujo hasta la iglesia parroquial de Santa María, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII; a la plaza de San Roque, plagada de bares y restaurantes, y al parque de la Artillería (acceso de pago), pero que se puede contemplar muy bien desde la verja sin necesidad de soltar la pasta.





    Cerrar Circuito 3


badum Ruta 1: Parque Natural de Irta
Torre Badum (Irta) y cala del Moro
Cuarto día

    El último día, y dado que estábamos en pleno corazón del puente de San Juan, decidimos evadirnos de Peñíscola y visitar el Parque Natural de Irta, una alineación montañosa con 573 metros de altura máxima y 15 km. de fachada litoral que acoge pequeñas calas, acantilados de 40 metros de altura y una rica fauna avícola y marina.


    parqueirta badum
    Torre Badum


    Ruta

    • Trayectos:
      1/ De Peñíscola a la torre Badum.
      2/ De Badum a la cala del Moro (6 km ida).
    • Lo mejor:
      - La costa recortada de Irta.
      - La cala del Moro, con Peñíscola al fondo.
    • Lo peor:
      - La pista de Irta: cuatro kilómetros de tierra con algunos tramos cimentados.


    1/ Parque Natural de Irta

    TOPÓNIMO: La provincia de Castellón está plagada de topónimos de origen ibérico o euskérico: Peñizkola, binaroz, Uxó, pico Imberri (sierra de Irta) o la propia Irta, cuya voz, atendiendo a los dictados de los hemanos Goitia, me atrevería a descifrar:
    UR/IR = "agua" + TA = "cortes, tajos".
    IRTA significaría "cortes en el agua", o sea, una costa accidentada o con acantilados. Si os dais una vuelta por sus 15 kilómetros de costa comprenderéis lo que digo.
    En castellano hemos convertido el UR/IR en río por metátesis y TA es una voz euskérica que empleamos para "tajo, tallar, talar".

    La ruta, de seis kilómetros, comienza en Peñíscola, tomanado la carretera que se adentra en el Parque Natural de Irta. A la altura de la casona de la Guardia Civil, nos detuvimos en un mirador para contemplar una bella panorámica de Peñíscola, con la playa Sur en primer término y el peñón rocoso como estupendo telón de fondo.

    Durante cuatro kilómetros la carretera (de asfalto) bordea la costa en dirección sur. A la altura de la Cala Volante giramos a la izquierda y durante dos kilómetros, por pista de tierra con algunos tramos cimentados, avanzamos hacia la torre Badum. Quinientos metros antes de llegar a la torre nos detuvimos en un magnífico mirador, que utilizamos como aparcamiento. Desde allí ya pudimos contemplar la torre.

    Recorrimos a pie los últimos quinientos metros, hasta la torre Badum, una construcción circular erigida sobre sillares abigarrados. Levantada sobre un alto acantilado (97 metros sobre el mar) para facilitar la detección de incursiones piratas, en uno de sus laterales se puede ver el escudo del reino de Valencia con una fecha grabada, 1554, el año en que se construyó la torre.





    2/ Cala del Moro

    De regreso a Peñíscola, y para mitigar el calor del mediodía, realizamos una parada para tomar un refrescante baño en la Cala del Moro, una playa de grava de 10 metros de ancho por 40 metros de largo. La cala dispensaba buenas vistas de Peñíscola, incluso tenías la opción de aparcar el coche a la sombra en una urbanización próxima.


    playanorte2
    Cala del Moro
    calamoro2
    Cala del Moro
    calamoro3
    Cala del Moro



    Cerrar Ruta 1










© www.josecanovas.com