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Valle de Ribes. Pirineo catalán   Septiembre 2019
Ribes de Freser I Valle de Segadell I Campelles I Valle de Nuria I Queralbs

Esta ruta de dos días transcurre por la parte noroccidental de la comarca gerundense del Ripollés, o lo que es lo mismo, por el valle de Ribes. Alrededor de Ribes de Freser, el principal núcleo habitado de la zona, se abren pequeños valles como el de Nuria, Segadell y Rigart. En esta ocasión hemos visitado Nuria y Segadell, en busca del santuario a bordo del tren cremallera en el primero, y de las huellas del románico en el segundo.


nuria
Estación de Queralbs
santuario nuria
Santuario de Nuria


Consejos e información útil
  • Si vais a pasar un fin de semana en Ribes, os aconsejo que no intentéis verlo todo. Nosotros dejamos el valle de Rigart para otra ocasión.
  • Desde Barcelona, por la autovía de Ripoll, se tarda una hora y media en llegar a Ribes. El regreso puede durar más porque, como nos ocurrió a nosotros, fuimos en caravana durante varios kilómetros. Es lo que ocurre los domingos por la tarde.
  • En Ribes es difícil encontrar aparcamiento, por eso vimos con buenos ojos la idea de alojarnos en el hotel 9 Sant Antoni, cuya tarifa incluía estacionamiento para vehículos en una nave próxima.
  • Las calles de Ribes son muy estrechas, con aceras impracticables y mucho tráfico. Llevad precaución si vais con niños.
  • Mientras tomábamos el desayuno, la empleada del hotel nos sacó los billetes para el tren cremallera y el parque lúdico de Nuria con un 10% de descuento.
  • Nuria dispone todo el año de un parque lúdico para niños, equipado con diferentes instalaciones que harán las delicias de vuestros hijos. Bueno, y de los papás.
  • La empleada del hotel nos dijo que a nuestro regreso de Nuria podríamos bajarnos en Queralbs para visitar el pueblo y luego volver a coger otro tren con el mismo billete. Y eso hicimos.
  • Si queréis ver iglesias románicas tenéis que ir a Pardines y Queralbs.
  • El restaurante Els Caçadors, en la calle Balandrau de Ribes, ofrece exquisitos platos de la zona. Los fines de semana no tiene menú y resulta un pelín caro, pero saldréis sobradamente satisfechos.

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Ribes de Freser

Ribes de Freser se encuentra a 950 metros de altitud, en la unión de tres ríos: Rigart, Segadell y Freser. Es la última gran urbe en la ruta que conduce a la Cerdaña, tanto por carretera como por ferrocarril (Renfe), y desde que en 1930 se inaugarara el tren cremallera de Nuria, se ha convertido en un maravilloso punto de partida para acometer excursiones por la zona.

La milenaria Ribes de Freser es una encantadora villa surcada por tres ríos, siendo el más importante el que le da nombre: Freser. En la parte baja del pueblo, el Freser está jalonado por un bonito paseo arbolado (Ángle Guimerà), que es ideal para estacionar vehículos. La calle Mayor, que finaliza en la plaza del Mercado, aloja el Ayuntamiento y la iglesia de Santa María.

Al norte del municipio, cerca del río Segadell y la estación del cremallera Ribes-Vila, se encuentra el castillo de Ribes, un edificio en forma de semicírculo de 25 metros de diámetro cuya antigüedad se desconoce. La parte mejor conservada es la torre, con una altura de 18 metros.




Rutas realizadas

    El valle de Segadell se abre al este de Ribes. Está rodeado de profundos barrancos y cimas que rozan o superan los dos mil metros de altitud. Su villa más importante es Pardines, que cuenta con la iglesia románica de Sant Esteve. Y un pelín más al este, en el caserío de Puigsac, se localiza la ermita de Santa Magdalena.


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    Valle de Segadell. Pardines

    • Trayectos:
      1/ De Cornellá (Barcelona) a Ribes de Freser.
      2/ De Ribes a Pardines.
      3/ De Pardines a la ermita de Santa Magdalena.
    • Alojamiento: Hotel 9 Sant Antoni, en Ribes de Freser.
    • Lo mejor:
      - Las vistas del valle desde Pardines.
      - Las vistas de Pardines desde la ermita de Santa Magdalena.
    • Lo peor:
      - La pista de cemento que unía la carretera con la ermita de Sta. Magdalena: muy estrecha y excesivamente larga.
      - El llamado 'procés' catalán enturbia las mentes de dirigentes de pueblos como Pardines, que cegados por el odio a España, les llevan a colocar ridículos carteles como los que vimos en la entrada del pueblo. Ellos saben que son minoría, aún y así intentan hacer daño a los que no pensamos igual, la mayoría. Sólo son palos de ciego. La brecha sigue abierta.


    1. Pardines

    Llegamos a Ribes de Freser a las once de la mañana, con tiempo de sobra para adentrarnos en el frondoso y verde valle de Segadell. La carretera se retorcía en varios puntos, con curvas de herradura excesivamente cerradas. El río Segadell serpenteaba por el fondo del valle, pero no pudimos avistarlo.

    La carretera finaliza en Pardines, pueblo serrano encaramado a 1.225 metros de altitud. Aquí comenzó nuestro paseo a pie por la villa. Desde la plaza del Ayuntamiento ya pudimos divisar la iglesia románica de Sant Esteve (documentada en el año 988), la más antigua del valle de Ribes, que se caracteriza por estar amurallada. Y desde la calle ubicada en la parte posterior de la Casa Consistorial, contemplamos una fabulosa panorámica del valle de Segadell. Fue lo mejor de Pardines.




    2. Ermita de Santa Magdalena

    Dos caminos conducen a la ermita de Santa Magdalena, el primero parte de Pardines y, según palabras textuales de un lugareño: no os resultará fácil de llegar con el coche. La segunda ruta, más larga, tiene su inicio a un kilómetro de Pardines, en la carretera que conduce a Ribes. A la altura de unos contenedores, deberemos tomar la ruta que lleva a los vecindarios de Pujalt y Puigsac. Se trata de una larga pista de cemento, sumamente estrecha para el paso de dos vehículos, que en cuatro o cinco kilómetros, os llevará hasta la ermita, en Puigsac.

    Al pie de la sierra Cavallera, separada de Pardines por el río Segadell, se alza la pequeña iglesia románica de Santa Magdalena. Fue mandada construir por Ramón de Ribes en el siglo XII, si bien fue reformada en el siglo XVIII con el añadido de dos capillas y un portal. En la cara oeste, a través de una larga ventana acristalada, pudimos admirar el curioso edificio. Y girando 180 grados, avistamos Pardines y el valle de Segadés.




    Cerrar Ruta 1


    Esta ruta la realizamos por la tarde. Tras visitar Ribes, nos relajamos en el spá del hotel y, a bordo de los vehículos, partimos hacia el cercano Campelles, pueblo que se caracteriza por contar con varios miradores de los valles próximos.


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    Castillo de Ribes

    • Trayecto:
      1/ De Ribes de Freser a Campelles (i/v).
      2/ Un paseo por Ribes.
    • Alojamiento: Hotel 9 Sant Antoni, en Ribes, distinguido con una altísima puntuación (9,3).
      - Excelente habitación insonorizada, práctica bañera con hidromasaje y fenomenal jacuzzi en el sótano.
      - Desayuno completo y buenísimo.
      - Dispone de un hangar gratuito para vehículos.
    • Restaurantes en Ribes:
      - Els Caçadors: exquisita comida con platos de la zona (sábados y domingos a la carta).
      - Flok's, junto al Ayuntamiento: buena cena a base de torradas y creps.
    • Lo mejor:
      - Ribes, ideal para acometer excursiones por la zona.
      - Campelles, conocido como el mirador del Ripollés.
    • Lo peor:
      - Las calles de Ribes son muy estrechas, con mucho tráfico y aceras impracticables. Llevad precaución si vais con niños.


    Campelles

    Seis kilómetros separan Ribes de Freser de Campelles. La carretera comienza junto a la estación de Renfe de Ribes, compartida con la del tren cremallera. Durante el ascenso, pensando en los devotos de las ermitas románicas, tendréis que prestar atención al cartel que anuncia la ermita de Sant Antoni. Si vais justos de tiempo, como era nuestro caso, es mejor que sigáis ascendiendo.

    A la entrada de Campelles (pueblo encaramado en una plana a 1.145 metros de altitud) veréis una zona de aparcamiento equipada con carteles informativos, la banderita de rigor y una fuente de agua. Una ruta a pie por la calle Mayor os conducirá hasta los lavaderos y la plaza del Ayuntamiento, donde podréis asomaros a un magnífico mirador del valle de Ribes. Y por una empinada calle llegaréis a la iglesia de Sant Martí, construida sobre la antigua parroquia del siglo XI.




    Cerrar Ruta 2


    Esta ruta, realizada a bordo del tren cremallera, transcurre entre Ribes de Freser y el santuario de Nuria, uno de los espacios naturales más impactantes del Pirineo catalán. Hacia la mitad del recorrido hacemos un alto en Queralbs.


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    Lago de Nuria

    • Trayecto en tren cremallera:
      1/ De Ribes de Freser a Nuria.
      2/ De Nuria a Queralbs.
      3/ De Queralbs a Ribes de Freser.
    • Alojamiento: Hotel 9 Sant Antoni, en Ribes.
    • Almuerzo: Existen zonas de pícnic y bares donde poder almorzar.
    • Lo mejor:
      - La parte intermedia y superior del cremallera.
      - El parque lúdico de Nuria.
      - El mirador de la Creu de Riba, en Nuria.
      - La iglesia románica de Queralbs.
    • Lo peor:
      - No pude realizar excursiones por Nuria. El parque lúdico, que estuvo requetebién, nos absorvió todo el día.


    1. El tren cremallera

    El tren cremallera de Nuria, uno de los más espectaculares de España, se inauguró oficialmente el 22 de marzo de 1930. El trayecto tiene una longitud de 12,5 kilómetros, la mitad de los cuales son con el sistema de engranaje, lo cual permite a los convoyes remontar pendientes muy pronunciadas. El tren sale de la estación de Ribes de Freser Enlace (compartida con Renfe), a 905 metros de altitud, para en Ribes-Vila y pasa por la estación de Queralbs antes de llegar a Nuria, a 1.964 metros de altitud.

    La estación de Ribes-Vila da servicio al centro de Ribes de Freser. Se encuentra a 940 metros de altitud y en su interior aloja un museo, de acceso gratuito, donde se exhiben viejas locomotoras de vapor, eléctricas, y vagones que ya no prestan servicio. Varios audiovisuales mostraban cómo se construyó la vía o cómo funciona el engranaje de la vía, lo cual amenizó la espera.

    Partimos de Ribes a las 10:36, sentados muy cerca de la cabina de conducción, indispensable si queréis levantaros para ver la vía y seguir con antención el ascenso por la montaña. Antes de Queralbs el convoy se enganchó al sistema de cremallera y llegados a esta población estuvimos varios minutos detenidos, esperando a que descendieran de Nuria dos convoyes. A partir de Queralbs vino el tramo más empinado, con túneles y cornisas de infarto, con el río Nuria correteando por el fondo de una profunda garganta. Por un puente metálico que salvaba las agitadas aguas del río Nuria cruzamos al lado derecho del valle y tras sortear un largo túnel alcanzamos la estación de Nuria, a 1964 metros de altitud.




    2. Valle de Nuria

    Hacía 20 años que no pisaba Nuria. En aquella ocasión fui a pie por la senda (ida y vuelta) desde Queralbs, con las zonas sombrías repletas de una resbaladiza nieve. Esta vez, sin embargo, con la ventaja de ascender y descender a bordo del cremallera, pasé más tiempo en la pradera y disfruté de lo lindo del lago, del parque lúdico y del mirador de la Creu de Riba.


    Parque lúdico y lago de Nuria

    Nuria es un paraíso para senderistas y amantes de la montaña en general. Varias sendas que parten del santuario conducen a cimas míticas como el Puigmal (2.913 metros), que habrían sido ideales de acometer en un día soleado como el que disfrutamos. Pero claro, si vais con niños pequeños y os encontráis con un maravilloso parque lúdico repleto de atracciones, la cosa cambia.

    El parque lúdico de Nuria está abierto todo el año. Gracias a una pulsera que da derecho a entrar y salir del recinto, niños y adultos pueden disfrutar de las atracciones cuantas veces quieran. En verano, encontraréis largas pistas por las que deslizaros sobre flotadores en forma de rosco, un área para patinetes, para coches a pedales, un rocódromo, colchonetas elásticas y una tirolina.

    Otras atracciones que se pueden realizar en verano en Nuria son: navegar en barca por el lago (a razón de 10€ media hora), o simplemente rodearlo a pie. Esta opción os brindará hermosas vistas de la pradera donde se alza el santuario, el hotel y la ermita de San Gil.




    Mirador Creu de la Riba

    Estaba en el corazón de Nuria, paseando por la pradera que precede al lago, y me resistía a abandonar el lugar sin consumar una excursión, por pequeña que fuera. La senda GR-11 une Queralbs con Nuria (ya la realicé años atrás) y en el tramo más próximo al santuario se erige un mirador natural (Creu de la Riba), una alta roca desde la que se controla toda la pradera de Nuria. El lugar me pareció ideal, así que me escabullí del grupo y me lancé en picado hacia la senda.

    Desde lo más alto del mirador Creu de la Riba avisté la pradera, el lago y el santuario de Nuria, rodeados de imponentes montañas que rozan los tres mil metros de altitud. El día, soleado y con temperatura agradable, era genial pese a estar a finales de septiembre. Desde la parte posterior del mirador contemplé al joven río Nuria precipitándose al vacío en continuas cascadas, con el tren cremallera como privilegiado testigo. Realicé el descenso a Nuria por la senda GR-11 y antes de llegar al lago tomé el camino que se dirige directamente a la presa.




    3. Queralbs

    La empleada del hotel 9 Nou Sant Antoni nos lo dejó bien claro el día anterior: con el billete de regreso a Ribes podréis bajar en Queralbs, ver el pueblo y tomar otro tren. No es necesario que vayáis en coche. Y eso hicimos, partir de Nuria en el tren de las 15:50 y apearnos en la estación de Queralbs veinte minutos después, tras haber disfrutado como enanos del espectacular paisaje pirenaico.

    Diez minutos separan la estación del centro de la villa. Queralbs es la típica población montañesa escalonada sobre una ladera. Por la calle Mayor fuimos a parar al Ayuntamiento y desde allí, por la calle de la iglesia, dimos con la iglesia románica de Sant Jaume (siglo XII), la principal atracción de la villa, que presenta un pórtico con cinco columnas de mármol azulado y capiteles brillantemente decorados.




    4. Ribes

    Cuarenta minutos duró nuestro paso por Queralbs. Cuando llegó la hora, partimos hacia Ribes de Freser en un tren cremallera, dando así por concluido este interesante fin de semana.


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    Estación de Ribes
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    Estación de Ribes

    Cerrar Ruta 3


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