José Cánovas
Viajero








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Sudamérica

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Cono Sur (Sudamérica)



Mi viaje de dos semanas al cono sur de América, principalmente a Argentina y Chile, me condujo a algunos de los lugares más maravillosos del subcontinente: cataratas del Iguazú, con una incursión en Paraguay y Brasil; el glaciar Perito Moreno, en El Calafate; el parque Torres del Paine, cerca de Puerto Natales, en Chile; el estrecho de Magallanes, también en Chile, y atravesar la isla de Tierra del Fuego de norte a sur, hasta alcanzar Ushuaia, la ciudad más austral del planeta.


paine
P. Nac. Torres del Paine. Chile
tren
Tren del Fin del Mundo. Argentina

Consejos e información útil

Recomendaciones para visitar el Cono Sur de América:

  • Volar a Argentina desde Madrid resultaba caro, por eso abaratamos costes realizando el trayecto vía Roma.
  • Nosotros viajamos por nuestra cuenta y para evitar riesgos, reservamos por Internet los cuatro vuelos internos que debíamos tomar en Argentina.
  • Antes de volar a Argentina reservamos algunos albergues juveniles por Internet (Buenos Aires, Puerto Iguazú y El Calafate). El resto de hospedajes los dejamos al azar. Y la suerte nos fue dispar.
  • La parte final del viaje (Patagonia argentina y chilena e isla Grande de Tierra del Fuego) estaba en el aire. A partir de El Calafate improvisamos sobre la marcha tomando autobuses por aquí y por allá; y todo salió de maravilla. Cinco días más tarde llegábamos sanos y salvos a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Previamente habíamos cruzado en ferry la parte más angosta del estrecho de Magallanes, viendo así cumplida una de mis aspiraciones.
  • Podéis conseguir pesos en el aeropuerto. En Eceiza existen varias oficinas de cambio.
  • No os vayáis de Argentina sin probar sus exquisitas parrilladas de carne. La ternera y el cordero están de vicio.
  • En cada etapa del viaje encontraréis más consejos útiles y recomendaciones.

Mapa de las etapas del viaje

parqueiguazu

ushuaia

milodon
etapas

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elchalten


lenga

tren

Etapas y rutas del viaje



buenosaires Etapa 1: Buenos Aires

Centro, Retiro, Recoleta, La Boca, San Telmo y Palermo
Primer y segundo día

    La primera etapa de mi viaje al Cono Sur de América transcurre en Buenos Aires. Dos días dieron de sí para descubrir lo mejor de la capital argentina. Visité sus barrios más pintorescos: Centro, Retiro, Recoleta, La Boca, San Telmo y Palermo; escuché y vi balilar tango, comí y cené parrilladas, realicé compras en mercadillos, sucumbí ante el encanto de las plazas de Mayo, Dorrego, San Martín, Palermo Viejo...


    Buenos Aires

    Rutas

    • Trayectos:
      - Avión Barcelona-Roma-Buenos Aires.
      1er día: San Nicolás, Monserrat, Retiro y Recoleta.
      2º día: La Boca, San Telmo y Palermo.
    • Alojamiento: Hostel Suites Florida.
    • Lo mejor:
      - Caminito, en el barrio de La Boca.
      - Los restaurantes de la calle Báez (Las Cañitas), en Palermo.
    • Lo peor:
      - El taxista fitipaldi que nos llevó a Palermo.
      - Las maletas llegaron con un día de retraso. Cosas del aeropuerto de Roma.

    buenosaires
    Plaza de Mayo
    caminito
    Caminito. La Boca

    Consejos e información útil

    Recomendaciones para visitar Buenos Aires:

    • Los vuelos internacionales llegan al aeropuerto de Eceiza. Los vuelos internos con salida o llegada a Iguazú, El Calafate, Ushuaia... aterrizan en el Aeroparque Jorge Newbery.
    • Para llegar al centro de la ciudad desde Eceiza podéis tomar remises (taxis concertados), vehículos compuestos por furgonetas blancas.
    • Si queréis alojaros a buen precio en el centro de Buenos Aires, podéis pernoctar en el hostel Suites Florida. Se encuentra en la calle Florida, muy cerca de la calle Corrientes.
    • Para moveros por los barrios de la ciudad es muy práctico y barato que lo hagáis en taxi.
    • No es aconsejable merodear por el estadio Boca Juniors (La Bombonera) cuando hay partido de fútbol. Los chorizos campan a sus anchas.
    • Si queréis probar buenas parrilladas, tenéis que ir a la calle Báez (barrio de las Cañitas), en Palermo. Tenéis muchos restaurantes para elegir.
    • En el mercado de San Telmo encontraréis buenos souvenirs. Os recomiendo que lo recorráis tranquilamente.


    1er día: Centro, Retiro y Recoleta

    El primer día, tras aterrizar en el aeropuerto de Eceiza provenientes de Roma, nos instalamos en el hostel Suites Florida, ubicado en el corazón de la ciudad. Esa mañana, a través de la peatonal y comercial calle Florida, nos acercamos a la plaza de Mayo, que alberga la catedral y la casa Rosada, sede del gobierno argentino. En un lateral de la casa admiramos la estatua de Juan de Garay, segundo fundador de la ciudad, en 1580.

    Por la tarde, tras degustar la primera parrillada en un restaurante de la calle Florida, partimos a pie hacia el barrio del Retiro. En la plaza de San Martín vimos la torre de los Ingleses y, tras cruzar la extensa avenida 9 de Julio, continuamos nuestra caminata hasta el barrio de la Recoleta, donde se encuentra la plaza homónima (era día de mercado) y el cementerio de la Recoleta, que no pudimos visitar porque ya había echado el cierre.




    2º día: La Boca, San Telmo y Palermo

    El segundo día, tomamos un taxi en la calle Corrientes y nos dirigimos al barrio de La Boca. Nos detuvimos en Caminito, la zona más turística del barrio, cuajada de casas pintadas de vivos colores. Ese día había mercado y también partido de fútbol. Fuimos precavidos y para sortear a los chorizos que suelen merodear por la zona, nos acercamos en taxi al estadio Boca juniors o La Bombonera, todo un emblema de Buenos de Aires.

    A continuación, el taxista nos dejó en San Telmo, el barrio más bohemio de la ciudad. Visitamos el parque de Lezama, que acoge la estatua de Pedro de Mendoza, el primer fundador de la ciudad, y en el cercano mercadillo de San Telmo compramos algunas camisetas (todavía no nos habían entregado las maletas).

    Por la tarde, después de almorzar, tomamos un nuevo taxi y nos dirigimos a Palermo, otro de los barrios que ningún turista que se precie debe omitir. En esta ocasión visitamos algunas calles de Palermo Viejo y al caer la noche, acudimos a cenar una típica parrillada al barrio de las Cañitas.




    Cerrar Etapa 1


iguazu Etapa 2: Cataratas de Iguazú

Argentina, Brasil y Paraguay
Del tercer al quinto día

    La segunda etapa de mi viaje me lleva a las cataratas del Iguazú, una de las siete maravillas naturales del mundo, que en lengua guaraní significa "Agua grande". Me alojo en Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, y desde allí acometo dos interesantes excursiones: al sector argentino de las cataratas y, al día siguiente, a Ciudad del Este (Paraguay) y a Foz do Iguaçú, para disfrutar con la visión de las cataratas desde Brasil.

    Iguazú

    Rutas

    • Trayectos:
      - Avión Buenos Aires-Puerto Iguazú (i/v).
      1/ Minibús desde el aeropuerto a Puerto Iguazú (i/v).
      2/ Minibús para realizar las excursiones por la zona.
    • Alojamiento: Hostel Marco Polo Iguazú, en Puerto Iguazú.
    • Lo mejor:
      - El hostel Marco Polo. Disponía de piscina y ofrecía excursiones a buen precio.
      - Pasear entre las cataratas argentinas a última hora de la tarde, sin apenas turistas.
      - Las vistas de las cataratas desde Brasil.
      - Buenos restaurantes donde poder cenar en Puerto Iguazú.
    • Lo peor:
      - Lavamos la ropa el primer día y debido a la humedad no se secó durante toda la estancia.
      - Debido al gran volumen de agua que llevaba el río Iguazú, no pudimos navegar por las cataratas ni montar en el tren de la Garganta del Diablo.

    Iguazú
    Iguazú desde Brasil
    Iguazú
    Iguazú desde Argentina

    Consejos e información útil

    • Si queréis volar desde Buenos Aires a Puerto Iguazú, tendréis que dirigiros al Aeroparque Jorge Newbery. Os recomiendo que reservéis los billetes antes de viajar a Argentina.
    • Puerto Iguazú se encuentra en la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná, en la encrucijada de Argentina, Brasil y Paraguay. Es ideal para realizar excursiones por la zona y sobre todo para acometer la visita a las cataratas más impresionantes de América, declaradas Patrimonio de la Humanidad.
    • Puerto Iguazú no es una ciudad bonita. Si buscáis algún lugar destacado, os aconsejo que os acerquéis hasta el pequeño puerto fluvial, a orillas del río Iguazú.
    • En el hostel Marco Polo Iguazú podreís apuntaros a varias excursiones: a las cataratas del Iguazú, a Paraguay, a Brasil...; incluso disponen de remís al aeropuerto. También os podrán reservar alojamiento en otros hostels de Argentina, en nuestro caso fue en El Calafate.
    • Si alguna excursión no se llega a realizar por causas meteorológicas, como la que organizamos nosotros en barca por las cataratas y que se anuló debido a que el embarcadero se inundó, os devolverán el importe.
    • La oferta gastronómica de Puerto Iguazú es amplia. Aun así, el hostel dispone de barbacoa para que podáis cocinar vuestra propia comida.
    • Debido a la alta humedad reinante, la ropa que lavéis no se secará ni en tres días.
    • Las mejores vistas de las cataratas las tenéis desde Brasil, pero si queréis estar en contacto con el agua, deberéis recorrer las pasarelas del sector argentino (circuitos superior e inferior).
    • Las Tres Fronteras, como se conoce a la región de Iguazú, es una gran área de libre comercio entre Argentina, Brasil y Paraguay. Y sólo Argentina realiza un control severo en la frontera que la separa de Brasil (puente Tancredo Neves). Armaos de paciencia.


    3er día: Puerto Iguazú

    puertoiguazu Esa mañana despegamos del bonaerense Aeroparque Jorge Newbery a las 11:45. Un avión de la compañía Aerolíneas Argentinas nos trasladó, en 1h y 45min, hasta el aeropuerto de Puerto Iguazú, ubicado en el corazón de la selva argentina. Desde el aire, por encima de la exuberante foresta, tuvimos la oportunidad de contemplar la impresionante nube blanca (vapor de agua) producida por las cataratas del Iguazú, próximas al aeródromo.
    Un tránsfer (minibús) nos trasladó en veinte minutos hasta Puerto Iguazú, la ciudad más septentrional de la provincia de Misiones, limítrofe con Brasil (río Iguazú) y Paraguay (río Paraná). La carretera discurría por entre un espeso bosque de tonos rojizos, amenizado de vez en cuando por enjambres de mariposas multicolores. Iguazú
    Río Iguazú

    El hostel Marco Polo Iguazú fue el que elegimos para pasar las siguientes noches. Se hallaba bien situado, frente a la parada de autobuses, rodeado de muchos restaurantes y hoteles. Disponía de habitaciones de una planta distribuidas en torno a un gran patio presidido por una piscina y una zona de barbacoas. En recepción contratamos las excursiones para los próximos días, y también pedimos que nos buscaran alojamiento en El Calafate, nuestro próximo destino en la Patagonia argentina.




    4º día: Cataratas de Iguazú (Argentina)

    iguazuarg El tránser (minibús) se presentó en el hostel Marco Polo con puntualidad, a las nueve de la mañana. Montamos junto a otros huéspedes y antes de abandonar Puerto Iguazú, nos detuvimos frente a otros hospedajes para recoger a más clientes. La furgoneta iba hasta arriba. En veinte minutos, avanzando por entre un tupido bosque de tonos rojizos, cubrimos los 17 kilómetros que nos separaban de nuestro destino, el Parque Nacional Iguazú.

    En la boletería (despacho de billetes) abonamos 60 pesos por barba, válidos para dos días. Y lo primero que vi nada más acceder al centro de visitantes fue un cartel anunciándonos el cierre del embarcadero (desde donde parten las excursiones en barca) y del tren que conduce a la Garganta del Diablo. Un empleado nos dijo que el río soportaba una espectacular crecida debido a las últimas lluvias. De los habituales 1.500 m3/s se había pasado a más de 12.000 m3/s, una auténtica barbaridad.

    Lejos de afligirnos, abordamos con mucha ilusión el sendero verde, la pista forestal que conducía a los circuitos Superior e Inferior. Empezamos por la senda superior, que como su nombre indica, recorre la parte superior de los saltos y que resultó ideal para ver cómo se despeñaban las turbulentas y verdosas aguas al vacío. Entre las columnas de vapor y el bosque vimos multitud de fauna local: mariposas, lagartos gigantes y aves del paraíso.


    lagarto
    Lagarto gigante
    buitre negro
    Buitre negro

    El sendero inferior resultó igual de interesante que el superior. Nos empapamos de agua al pasar junto a algunos saltos y también vimos multitud de animales, como el sorprendente coatí, un roedor que al menor descuido tratará de sustraeros el almuerzo. Pasamos junto al acceso al embarcadero, que se encontraba cerrado con una cadena. La excursión en barca se había ido al garete, así que aprovechamos la tarde para recorrer otra vez el circuito superior, esta vez con menos turistas.


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    Circuito superior
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    Un coatí en la pasarela

    El acceso a las cataratas echaba el cierre a las seis de la tarde. Mientras esperábamos la arribada del tránsfer, realizamos algunas compras en algunos puestos ambulantes regentados por la comunidad guaraní, la única que puede vender sus abalorios en el Parque Nacional, y con razón, pues estas tierras no han dejado nunca de pertenecerles.




    5º día: La Triple Frontera

    iguazubra
    Paraguay

    La excursion de la Triple Frontera comienza en el hostel Marco Polo Iguazú de Puerto Iguazú. El tránsfer (minibús) se presentó con veinte minutos de retraso y aún acumuló más minutos en la aduana argentina, por culpa de un pasajero que no tenía los papeles en regla para poder entrar en Brasil. Finalmente, tras media hora de trámites, conseguimos cruzar a Foz do Iguaçú por el puente Tancredo Neves, que salva las revueltas aguas del río Iguazú.

    Íbamos con bastante retraso sobre el horario previsto. El chófer pisó el acelerador por las saturadas calles de Foz do Iguaçú, la ciudad fronteriza más grande de Brasil. No nos detuvimos, ni siquiera cuando cruzamos las aduanas del puente de la Amistad, fronterizo entre Brasil y Paraguay, que salvan las azuladas aguas del poderoso río Paraná. Al otro lado del puente nos recibió la caótica Ciudad del Este, la segunda ciudad más grande de Paraguay, que tardamos unos buenos minutos en atravesar.

    A 14 kilómentros al norte del puente de la Amistad, sobre el río Paraná, se encuentra la presa binacional de Itaipú, una de las más grandes del mundo, que se divide entre Paraguay y Brasil. Aquí iniciamos la primera parada seria del día. Un autobús cargado de turistas, tan pronto nos recogió inició un recorrido (ya contratado) por el extenso murallón de hormigón que retiene las aguas del río Paraná, primero por la parte inferior y luego por la superior, lo que nos permitió contemplar el lago Itaipú, de 200 kilómetros de longitud y que contiene 29.000 m3 de agua, ahí es na.

    La siguiente parada en la ruta fue en Ciudad del Este, urbe fundada en 1957 a orillas del Paraná, y que gracias a los muchos cargueros que remontan el río, la han convertido en una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. Los bajos de algunos edificios destartalados estaban repletos de tiendas de electrónica y las calles estaban infestadas de vendedores. Escapar de este caos fue sencillo, sólo tuvimos que asomarnos al río Paraná desde el puente de la Amistad, con un pie en Paraguay y el otro en Brasil.




    Brasil

    Media hora fue suficiente en la caótica Ciudad del Este. El tránsfer reanudó la marcha por territorio brasileño, serpenteando por las calles de Foz do Iguaçú. El almuerzo también estaba incluido en la excursión. Se trataba de un megarrestaurante ubicado al inicio de la carretera que lleva a las cataratas del Iguazú, un local especializado en todo tipo de carnes a la brasa, que nosotros mismos nos echábamos en el plato con sumo deleite.

    coati
    Las cataratas desde Brasil
    Después del almuerzo acometimos la última etapa de esta excursión por tres países. El tránsfer nos dejó en el Centro de Interpretación de las cataratas de Iguazú, en la entrada al Parque Nacional Iguaçú. Tras abonar la entrada, un autobús de dos plantas nos acercó hasta el inicio de la senda o trilha das Cataratas, una pista repleta de miradores trazada en la cornisa brasileña del río Iguazú.

    Tenía razón el dicho: desde Brasil se ven las cataratas y desde Argentina se viven. Los miradores mostraron la mejor estampa de los saltos argentinos: San Martín, Bossetti, Escondido, Tres Mosqueteros... El plato fuerte llegó al final de la senda, cuando caminamos por una pasarela que se asomaba a la Garganta del Diablo, donde las aguas se precipitan desde 80 metros en un ensordecedor bramido, entre densas columnas de vapor. Acabamos empapaditos de agua. Fue la ducha más espectacular que he tomado en mi vida.





    Cerrar Etapa 2


perito Etapa 3: Patagonia argentina

El Calafate, glaciar Perito Moreno y El Chaltén
Del sexto al noveno día

    La tercera etapa por el Cono Sur de América transcurre al oeste de la provincia de Santa Cruz, en plena Patagonia argentina. El Calafate y el Parque Nacional Los Glaciares son el epicentro sobre el que gira nuestra estancia al pie de los Andes, cordillera que esconde una de las maravillas naturales del mundo: el glaciar Perito Moreno, probablemente el más famoso de todo el planeta.

    Iguazú

    Rutas

    • Trayectos:
      - Avión de Puerto Iguazú a Buenos Aires.
      - Avión de Buenos Aires a El Calafate.
      1/ Remís (taxi) del Aeropuerto a El Calafate.
      2/ Autobús y minibús para realizar excursiones por la zona.
      3/ Autobús de El Calafate a Puerto Natales (Chile).
    • Alojamiento: Hostal del Glaciar Libertador, en El Calafate.
    • Lo mejor:
      - El hostal: atención, instalaciones y opciones de contratar excursiones.
      - La excursión al Perito Moreno y el trekking al Fitz Roy, en El Chaltén.
      - Encontramos plazas de chiripa en el bus de Puerto Natales (Chile).
    • Lo peor:
      - Acostumbrarnos al frío patagónico, ya que veníamos de la selva tropical.


    perito
    Glaciar Perito Moreno
    fitzroy
    El Chaltén

    Consejos e información útil

    • El Calafate es una de las ciudades más turísticas de Argentina. La oferta hotelera es amplia, pero es mejor que reservéis alojamiento con antelación. Nosotros lo hicimos desde el hostel de Puerto Iguazú.
    • En el hostel Libertador podéis contratar excursiones por la zona. Si el cupo está lleno os aconsejo que os dirijáis a una agencia de viajes.
    • Nosotros intentamos reservar un coche para llegar a Ushuaia, pero el precio era muy alto. Es mejor que vayáis en autobús.
    • Los autobuses que unen El Calafate con Puerto Natales (Chile) suelen ir muy llenos. Comprad los billetes lo antes posible en la estación de buses. A nosotros nos fue de un pelo conseguir asientos.
    • Cuando contratéis la excursión al Perito Moreno, incluid también una travesía en catamarán por el lago Argentino. Es la mejor inversión que podéis hacer si queréis aproximaros a la cabecera del glaciar.
    • Abrigaos muy bien cuando realicéis la excursión al Perito Moreno, sobre todo si contratáis la travesía en barco.
    • El Chaltén es una población de nueva factura ubicada al pie del Fitz Roy, una de las montañas más bonitas de la Patagonia. En el mismo hostal del Glaciar Libertador podéis contratar los servicios de un remís.
    • A la entrada de El Chaltén, justo antes de cruzar el río Fitz Roy, se encuentra el Centro de Visitantes del parque nacional. Si vais a realizar alguna excursión por la zona estaría bien que preguntarais cómo están las sendas.
    • Y si os animáis a seguir alguna senda os aconsejo que llevéis ropa de abrigo y calzado de montaña porque podéis encontrar mucha nieve en el camino.
    • El cordero argentino es un manjar que debéis probar. El Calafate está lleno de buenos restaurantes que lo preparan a la brasa.


    6º día: De Iguazú a El Calafate

    elcalafate Esta etapa argentina, la tercera, bien podría haberse denominado "bochorno, calor y frío", porque eso fue exactamente lo que nos pasó. Por la mañana, un remís nos condujo al aeropuerto de Puerto Iguazú bajo un terrible bochorno fruto de una altísima humedad. Un avión de Aerolíneas Argentinas nos trasladó en poco menos de dos horas hasta el Aeroparque Jorge Newbery de la calurosa Buenos Aires, a orillas del Mar del Plata. Y hacia las tres de la tarde cogimos un nuevo avión con destino a El Calafate. El vuelo duró tres horas y me gustó mucho porque sobrevolamos buena parte de la Patagonia. Contemplé paisajes yermos, nieve y, en la parte final del viaje, el río Santa Cruz y la parte oriental del lago Argentino.
    Cubrimos en un remís (taxi) los veinte kilómetros que separan el aeropuerto de El Calafate, considerada como la puerta de entrada al Parque Nacional Los Glaciares, uno de los espectáculos más fascinantes de la Patagonia austral argentina. A la entrada de la ciudad se hallaba nuestro alojamiento, el hostal Glaciar Libertador, un bonito albergue construido en madera con tejado a dos aguas que reunía todos los requisitos para hacer muy agradable nuestra estancia: habitación con dos literas y baño, servicio de lavandería, contratación de excursiones, sala con tv., wifi... elcalafate
    Bienvenidos a El Calafate

    Esa noche y las dos siguientes tardes, al finalizar las excursiones que habíamos contratado al Perito Moreno y El Chaltén, paseamos por el centro de la ciudad. Recorrimos la Avenida San Martín, el principal eje comercial de El Calafate, sembrada de tiendas, hoteles y agencias de viajes. En ella contratamos la excursión al Perito Moreno, adquirimos los billetes de autobús a Puerto Natales (Chile) y cenamos platos típicos de la zona, como el cordero.




    7º día: Glaciar Perito Moreno

    elcalafate Al oeste de El Calafate se encuentra el Campo de hielo sur, un casquete glaciar del que nacen inmensas lenguas de hielo en continuo desplazamiento: Upsala, Mayo, Viedma y el más famoso y admirado de todos, el glaciar Perito Moreno, principal objetivo de esta excursión realizada en autobús y barco.

    El Parque Nacional Los Glaciares, que acoge el Perito Moreno y otros ríos de hielo, se encuentra a 82 km de El Calafate. Esa mañana, tan pronto nos recogió el autobús a las puertas de nuestro hostal, iniciamos la ruta por la carretera 11, siguiendo la orilla sur del lago Argentino. Una vez alcanzada la península de Magallanes, giramos hacia el sur al encuentro del brazo Rico, uno de los muchos ramales en que se divide el gran lago Argentino.

    lagoargentino
    Lago Argentino
    lagoargentino
    Lago Argentino


    Brazo Rico

    La segunda parada en la ruta fue precisamente en el Brazo Rico, en un mirador desde el que pudimos contemplar la parte final del glaciar Perito Moreno. El paisaje era genial, con la lengua glaciar invadiendo parte del lago entre montañas nevadas. El tiempo, en cambio, no era muy bueno. Nubes grises cubrían el horizonte y un aire gélido, proveniente del campo de hielo sur, nos puso literalmente en guardia. Echamos mano de toda la ropa de abrigo que llevábamos.


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    Perito Moreno desde Brazo Rico
    brazorico2
    Perito Moreno desde Brazo Rico


    Glaciar Perito Moreno (pasarelas)

    La siguiente parada, la más esperada por todos los viajeros del bus, se produjo en las pasarelas, frente a la mole del glaciar Perito Moreno, que por esas fechas casi tocaba la península de Magallanes. Indescriptible, sublime, descomunal, asombroso... fueron algunos de los adjetivos que más veces pronuncié mientras me movía por la pasarelas contemplando este colosal río de hielo.


    perito
    Lateral izquierdo
    perito
    Lateral derecho

    Las pasarelas están situadas a diferente altura y te permiten contemplar el glaciar desde todos los ángulos: a vista de pájaro, con el hielo desparramándose por la cordillera andina; desde el flanco izquierdo, desde el derecho, y también desde la parte inferior, junto a la orilla del lago, para poder contemplar y oír muy de cerca los estruendosos desprendimientos de enormes bloques de hielo. Intenté captar lo mejor del glaciar con la cámara de fotos, pero resultó una tarea muy difícil. No había manera de encuadrar de una pieza a este gigante en movimiento.





    Glaciar Perito Moreno (Safari Náutico)

    Después de tomar un almuerzo ligero en el único restaurante que atendía a los turistas junto al aparcamiento de las pasarelas, un autobús nos condujo hasta el puerto Bajo las Sombras, en el brazo Rico. A bordo de un moderno catamarán acometimos el "Safari Náutico", nuestra singladura en barco por el lago Argentino.

    Esta excursión también resultó ser de nuestro agrado, pues tuvimos la oportunidad de contemplar los 60 metros de pared frontal del Perito Moreno de tú a tú. Desde el lago, abrigados hasta las orejas debido al intenso frío, vimos los tonos azulados del hielo, y con el motor del catamarán apagado tuvimos el privilegio de oír cómo latía el corazón del glaciar. Fue otro de esos momentos irrepetibles de la jornada.




    8º día: El Chaltén y monte Fitz Roy

    elchalten La segunda excursión a la cordillera andina nos lleva a El Chaltén, población de nueva factura ubicada a las puertas del Parque Nacional Los Glaciares, junto al Fitz Roy o Chaltén, uno de los picos más hermosos de Sudamérica. La villa se autoproclama como la "Capital Nacional del Trekking", y tiene motivos suficientes para ello.

    el chaltén
    El Chaltén

    Lago Viedma y El Chaltén

    Unos 200 km separan El Calafate de El Chaltén. La parte central de la ruta, entre los lagos Argentino y Viedma, discurre por la carretera 40, por mitad de un páramo tan solo amenizado por el río La Leona. Precisamente, en un meandro del río, nos detuvimos a desayunar en una apartada estancia conocida como La Divina. Más adelante alcanzamos la parte oriental del lago Viedma, de 80 km de longitud. Desde el mirador situado junto a la carretera contemplamos sus aguas lechosas, así como el glaciar Viedma, un poderoso río de hielo que se precipitaba al lago desde el campo de hielo sur.

    La carretera 23 une la ruta 40 con El Chaltén por la orilla norte del lago Viedma. Son 60 km en los cuales existen buenos miradores desde los que poder contemplar el glaciar Viedma. En la parte final, en las primeras estribaciones de los Andes, la vía serpentea junto al río de las Vueltas, que marca el límite de la Reserva Nacional del parque de Los Glaciares.

    El tránsfer (minibús) se detuvo a las afueras de El Chaltén, junto al río Fitz Roy, en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Nacional Los Glaciares. En su interior nos informamos de las condiciones meteorólogicas previstas para ese día, de las excursiones que podríamos realizar y de la fauna que encontraríamos. Estos datos nos fueron muy útiles para planificar la jornada sin que surgieran contratiempos. Nos decantamos por el sendero al Fitz Roy.





    Sendero Fitz Roy

    • Sendero al Fitz Roy:
      - Dificultad: Fácil, aunque había mucha nieve.
      - Desnivel: 350 metros.
      - Duración: 3 horas (i/v) hasta la laguna Capri.
    • Lo mejor:
      - Caminar por la senda nevada, entre el bosque patagónico.
      - La laguna Capri y el monte Fitz Roy, que a duras penas divisamos entre la persistente niebla.
    • Lo peor:
      - Un viento huracanado y frío impidió que realizáramos una segunda excursión al Chorrillo del Salto desde El Chaltén.

    fitzroy

    La calle principal de El Chaltén, Av. San Martín, concentra todos los comercios, bares y hostales. Al final de la misma se encuentra el inicio de la senda Fitz Roy. El primer tramo nos sorprendió gratamente; penetramos en un espeso bosque patagónico amenizado por el estupendo mirador que se asoma al río de las Vueltas, cuyo cauce serpenteaba entre montañas nevadas. Era un paisaje maravilloso que se vio recompensado con la aparición de la nieve. En la parte final, tras una hora y media de caminata, alcanzamos la laguna Capri. Más allá de la laguna, entre el manto gris que cubría el cielo, avistamos la pedregosa silueta del Fitz Roy, una de las montañas más hermosas de los Andes.

    El regreso a El Chaltén lo realizamos bajo una copiosa nevada y un frío intenso. Había soplado mucho viento durante la travesía, pero al llegar al pueblo se levantó un aire huracanado que impidió que nos aventuráramos hasta el Chorrillo del Salto, una cascada ubicada a 3 km de distancia, junto al río de las Vueltas. Almorzamos tarde y cuando llegó la hora montamos en el tránsfer y emprendimos el camino de vuelta a El Calafate, adonde arribamos siendo ya de noche.




    9º día: Ruta 40 a Cancha Carrera

    canchacarera Nuestro paso por El Calafate finaliza en la estación de autobuses. Partimos a primera hora de la mañana hacia Puerto Natales, ocupando las plazas traseras de un moderno autocar de la compañía Cootra. Al este del lago Argentino enlazamos con la ruta Nacional 40, carretera de 2.896 kilómetros de longitud que discurre paralela a la cordillera de los Andes, desde Bolivia hasta el océano Atlántico, muy cerca de Tierra del Fuego.

    El tramo que nosotros seguimos discurría hacia el sur, en parelelo a la frontera chilena. Era de ripio (grava), muy monótono, amenizado fugazmente por eventuales rebaños de vacas. Un par de horas más tarde alcanzamos Cancha Carrera, la primera de las dos aduanas que debíamos salvar esa jornada. Sellar los pasaportes nos llevó algo más de media hora.




    Cerrar Etapa 3


paine Etapa 4: Patagonia chilena

Puerto Natales, Torres del Paine, Punta Arenas, Estº de Magallanes
Del día 9 al 12

    La cuarta etapa de este maravilloso viaje por el Cono Sur de América transcurre por tierras de la Patagonia sur chilena. A orillas del mar de Chile (océano Pacífico) sucumbiré a los encantos de Puerto Natales y del Parque Nacional Torres del Paine, y más al sur alcanzaré Punta Arenas y el estrecho de Magallanes, uno de mis objetivos más anhelados.

    patachilena

    Rutas

    • Trayectos:
      1/ Autocar de El Calafate (Argentina) a Puerto Natales.
      2/ Excursión en minibús a Torres del Paine.
      3/ Autocar de Puerto Natales a Punta Arenas.
      4/ Autocar de Punta Arenas a Ushuaia (Argentina) por el estrecho de Magallanes.
    • Alojamientos:
      - Hospedaje María José, en Puerto Natales.
      - Hostal South Pacific, en Punta Arenas.
    • Lo mejor:
      - El Parque Nacional Torres del Paine.
      - El hostal South Pacific: bien ubicado y buena atención.
      - Cruzar el estrecho de Magallanes en barco, uno de mis anhelos en el Cono Sur.
    • Lo peor:
      - La frontera chilena en Cerro Castillo: demasiado estrictos.
      - Viento huracanado en el lago Grey (Paine); no podíamos ni caminar.
      - El hospedaje María José: habitaciones con huéspedes inesperados en los colchones.

    paine
    Lago Grey. P.N. Torres del Paine
    magallanes
    Estrecho de Magallanes

    Consejos e información útil

    • Nos propusimos reservar un coche desde El Calafate hasta Ushuaia, vía Chile, pero el precio era muy alto. Resultó más práctico y barato movernos en autocar.
    • Los autocares que unen El Calafate (Argentina) con Puerto Natales (compañía Cootra) suelen ir muy llenos. Comprad los billetes con antelación en la estación de buses. A nosotros nos fue de un pelo conseguir asientos.
    • Los funcionarios chilenos de la aduana de Cerro Castillo son muy duros y exigentes. Suelen abrir casi todas las maletas para comprobar su contenido. Andaros con ojo. En nuestro bus, por ejemplo, viajaba un ciudadano belga con un látigo de cuero que no pudo llevar consigo a Chile.
    • Cuando lleguéis a Puerto Natales, en la misma parada de bus os esperarán varias personas para ofreceros alojamiento por la zona. Si alguien viene en representación del hospedaje Mari Jose, no le hagáis caso y escuchad otras ofertas.
    • Lo único positivo del hospedaje Mari Jose fue la contratación de una excursión en minibús al Parque Nacional Torres del Paine. Salió de maravilla.
    • El restaurante La Picada de Carlitos, en Puerto Natales, ofrece exquisitos menús a buenos precios.
    • Los autobuses Fernández unen Puerto Natales con Punta Arenas. La frecuencia de paso es alta y el precio asequible.
    • Si no encontráis hotel en Punta Arenas, os aconsejo que os alojéis en el hostal South Pacific, un exquisito Bed & Breakfast ubicado en el número 860 de la calle Errázuriz, regentado por Alejandro Valdés, un anfitrión de primera.
    • Los autobuses Pacheco unen Punta Arenas con Ushuaia, vía Río Grande, en once horas. El billete incluye almuerzo y la travesía en ferry por la Primera Angostura del Estrecho de Magallanes.


    Día 9: Cerro Castillo y Puerto Natales

    El encuentro de los Andes con el océano Pacífico al sur de la Patagonia origina un sinfín de islas y fiordos. Se trata del mar de Chile, un ecosistema agreste dominado por el agua y el hielo de los glaciares. Puerto Natales es la principal ciudad de la región.

    natales
    Cerro Castillo

    El viaje había comenzado de buena mañana en El Calafate (Argentina) (ver ruta 4 de la Etapa 3). Pasamos por la frontera argentina de Cancha Carrera (media hora), tiempo irrisorio comparado con las dos horas que estuvimos retenidos en la aduana chilena de Cerro Castillo. Los aduaneros, chicos jóvenes y aplicados, registraron las maletas minuciosamente en busca de objetos, drogas o qué se yo. Un ciudadano belga se vio obligado a dejar en tierra un bonito látigo de cuero que había comprado en Argentina. "No puede pasar vacuno", le repimió el autoritario funcionario chileno.
    cerrocastillo
    Aduana de Cerro Castillo
    cerrocastillo
    Aduana de Cerro Castillo


    Puerto Natales

    A continuación, con los cristales del autocar cubiertos de barro, cubrimos la última parte del viaje por la chilena carretera austral número 9. Puerto Natales, la ciudad que se asoma al mar de Chile (océano Pacífico) nos recibió con lluvia y con una interesada muchedumbre que al grito de hostal, albergue y hotel, pretendía ofrecernos alojamiento por la zona. Nosotros nos dejamos engatusar por María José, la dueña del hospedaje que lleva su nombre, un albergue de poca monta que, como pudimos comprobar unos días más tarde, no reunía la condiciones mínimas de higiene.

    Esa tarde almorzamos en La Picada de Carlitos, un restaurante especializado en gastronomía local que servía platos tan exquisitos como el cordero y la ternera. Poco después, caminando por calles solitarias bajo una fina lluvia, alcanzamos la orilla del océano Pacífico (mar de Chile). Frente a nosotros, las someras aguas del canal Señoret nos permitían contemplar las cumbres nevadas de los numerosos picos que rodean la ciudad. Soplaba un viento atroz que no nos impidió tocar las frías aguas del canal.




    Día 10: Reserva Milodón y Torres del Paine

    El Parque Nacional Torres del Paine está declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. El macizo de rocas graníticas conforma un pequeño sistema montañoso independiente de los Andes Patagónicos. A su alrededor se desparraman varios glaciares del Campo de Hielo Sur que desaguan en multitud de lagos. El encanto del parque consiste en caminar por algunos senderos que llevan a miradores espectaculares. paine
    Torres del Paine
    paine
    Ruta

    • Trayectos en tránsfer (minibús):
      1/ De Puerto Natales a la Reserva Natural del Milodón.
      2/ Parque Nacional Torres del Paine.
      3/ De Paine a Cerro Castillo.
      4/ De Cerro Castillo a Puerto Natales.
    • Lo mejor:
      - La cueva del Milodón.
      - Los miradores del Parque Nacional.
      - La fauna autóctona; muy fácil de contemplar.
    • Lo peor:
      - Viento huracanado en el lago Grey.



    Cueva del Milodón y lago Toro

    Contratamos la excursión al Parque Nacional en el mismo hospedaje María José. A las ocho de la mañana partimos de Puerto Natales en un minibús que acabó llenándose tras haber recogido a otros pasajeros. Transcurridos 25 km por pista de ripio (tierra) nos detuvismos en el Monumento Natural Cueva del Milodón, una enorme cavidad rocosa que antaño fuera el hogar del milodón, un grandioso herbívoro parecido a un oso que se desplazaba sobre cuatro patas y que se extinguió hace unos diez mil años. A la entrada de la cueva pudimos ver una réplica a tamaño real del animal.

    La siguiente parada en la ruta, tras rodear por la izquierda el lago Porteño, fue en el mirador del lago del Toro, uno de los más grandes de la reserva. El mirador nos proporcionó una primera toma de contacto con el macizo del Paine y se convirtió en el escenario improvisado de una entrevista por parte de dos reporteros de la televisión chilena. Muy cerca, en la carretera, avistamos un águila imperial posada en la copa de un árbol.




    P. Nac. Torres del Paine

    Ingresamos en el Parque Nacional por la portería Serrano, ubicada junto al río homónimo, que une el lago Toro con el canal Señoret, en el mar de Chile. Remontando el río Grey alcanzamos la orilla sur del lago Grey. Aquí iniciamos una excursión a pie por una senda que nos llevó hasta una playa repleta de témpanos de hielo y que concluía en una península con un mirador. Era el lugar ideal para contemplar el lago y el glaciar Grey, que se descolgaba del Campo de Hielo Sur. De vuelta al minibús se levantó un aire huracanado que nos impidió movernos por la playa arenosa.

    El minibús nos llevó de vuelta a la portería Serrano. Tomó una nueva carretera que remontaba el río Paine por la derecha. Vimos pequeños lagos y poco después nos detuvimos en un mirador ubicado frente a la hostería Pehoé. Era un lugar maravilloso, con las lechosas aguas del lago Pehoé reflejando la imponente silueta del macizo del Paine. Unos metros río arriba volvimos a detenernos para contemplar el Salto Grande, una cascada del río Paine ubicada entre la unión de los lagos Pehoé y Nordenskjold. Siguiendo la senda del Mirador de los Cuernos avistamos multitud de guanacos (camélido amerindio), el animal más abundante del parque.

    Por la tarde, tras tomar un rápido almuerzo, proseguimos por la pista de ripio, que en este tramo discurría encajonada entre los lagos Nordenskjold y Sarmiento. Paramos largos minutos en el Mirador Nordenskjold, un privilegiado enclave que se asoma al lago homónimo y del que tuvimos otra fenomenal perspectiva del macizo de las Torres del Paine. Estábamos rodeados de una nutrida fauna autóctona compuesta por guanacos y algún que otro zorro.



    Salimos del Parque Nacional por la portería Laguna Amarga, llamada así por estar muy cerca de una pequeña laguna salada. De regreso a Puerto Natales hicimos una breve parada en una cafetería de Cerro Castillo, pequeña población ubicada junto a la frontera argentina por la que ya pasamos el día anterior.


    Día 11: Punta Arenas

    puntaarenas Partimos de Puerto Natales a primera hora de la mañana, en un autobús de línea de la compañía Fernández. Los empleados nos repartieron dos cartulinas numeradas, una para nosotros y otra que engancharon en las maletas. Imaginé que el rudimentario sistema evitaría hurtos.

    El trayecto por la chilena Ruta 9 (246 km) duró unas tres horas. Avanzamos siempre en dirección sureste, primeramente junto a la frontera argentina y posteriormente por la orilla atlántica del estrecho de Magallanes. Quince kilómetros antes de alcanzar Punta Arenas realizamos una breve parada en el aeropuerto.
    El autobús nos dejó en el hangar de los buses Fernández, en el centro de Punta Arenas, ciudad de marcado carácter europeo levantada en 1848 como resultado de trasladar hacia el mar la antigua población de Fuerte Bulnes. Intentamos en vano conseguir habitación en un hotel asequible. En el hotel Plaza, ubicado en la céntrica plaza Muñoz Gamero, nos pusieron en contacto con Alejandro Valdés, el propietario de un hostal que llevaba por nombre South Pacific. El chico nos guio hasta el 860 de la calle Errázuriz, un histórico edificio con vistas al puerto y al estrecho de Magallanes. El albergue estaba en la segunda planta, en un piso que perteneció a los abuelos de Alejandro, y contaba con amplias habitaciones genialmente decoradas, ocupadas por enormes camas. La tarifa incluía el desayuno. puntarenas
    Punta Arenas

    Una vez alojados, solucionamos cómo llegar a Ushuaia al día siguiente. Autobuses Pacheco, ubicados en otro hangar próximo, te llevaban por unos 40€ en un viaje que duraba once horas y que incluía el almuerzo y el transbordador por la Primera Angostura del estrecho de Magallanes, en Punta Delgada. El resto de la jornada transcurrió en la animada Punta Arenas. Vimos el Puerto Viejo, la plaza Muñoz Gamero con su escultura dedicada a Fernando de Magallanes y al indio patagón, nos aupamos hasta el Cerro de la Cruz para contemplar la ciudad y el estrecho de Magallanes y por la noche cenamos en el Santino, un restaurante de moda de la calle Colón.




    Día 12: Estrecho de Magallanes

    En 1520 Fernando de Magallanes, navegante portugués al servicio de la corona española, descubrió en el extremo sur de Sudamérica el estrecho que hoy lleva su nombre, un paso natural entre los océanos Pacífico y Atlántico que en la actualidad discurre en su totalidad por tierras chilenas y que cambió las rutas comerciales de la época, hasta la creación del canal de Panamá.

    magallanes Esa mañana iniciamos nuestro largo viaje en autocar, de once horas, hasta Ushuaia. Partimos a las nueve, en un moderno autocar provisto de cómodos sillones y televisión. Avanzamos hacia el noreste, siguiendo la orilla septentrional del estrecho de Magallanes. Una hora más tarde, en Gobernador Philippi, abandonamos la ruta 9 y proseguimos por la 255, que concluye en la Primera Angostura del estrecho de Magallanes, muy cerca de Punda Delgada.

    A las once y media, una vez embarcaron los vehículos y los pasajeros, zarpamos en el ferry Fueguino. Navegamos durante media hora por la Primera Angostura, entre Punta Delgada y Bahía Azul, la zona más angosta del estrecho de Magallanes. La isla Grande de Tierra del Fuego nos recibió al son que marcaba la lluvia. A través de la ventana pude ver una tierra llana con presencia del bosque magallánico de lenga y coigüe. En las muchas praderas que dominaban el horizonte pastaban tranquilamente ovejas, cabras, vacas y alguna que otra llama.

    Tras dos horas y media de circular por carretera de ripio, arribamos a la aduana chilena de San Sebastián, un solitario puesto fronterizo ubicado al norte de la isla, muy cerca de la bahía del mismo nombre. Sólo tardamos media hora en realizar los trámites de salida del país. Ni siquiera nos abrieron las maletas.




    Cerrar Etapa 4


ushuaia Etapa 5: Tierra del Fuego argentina

Ushuaia, bahía Lapataía y crucero por el canal Beagle
Del día 12 al 14

    La quinta etapa de mi viaje austral transcurre por la parte argentina de Tierra del Fuego, isla bautizada así por los primeros españoles que surcaron sus costas (el territorio estaba repleto de hogueras que encendían los indígenas). La isla está dividida más o menos a partes iguales entre Argentina, es suya la parte oriental, y Chile (parte occidental). Los principales asentamientos y ciudades corresponden a Argentina, que cuenta con el municipio más austral del mundo: Ushuaia.


    tierrafuego

    Rutas

    • Trayectos:
      - Autocar de Punta Arenas (Chile) a Ushuaia, e incluye:
      • Travesía en ferry por la 1ª Angostura del estrecho de Magallanes (Chile) (ver Etapa 4).
      • Cambio de autobús en Río Grande.
      - Taxi + Tren del Fin del Mundo, de Ushuaia a bahía Lapataia.
      - Catamarán a isla Martillo por el canal Beagle.
      - Avión Ushuaia-Buenos Aires.
    • Alojamiento: Hotel Patagonia Argentina, en Ushuaia.
    • Lo mejor:
      - Montar en el tren del Fin del Mundo, el más austral del planeta.
      - Navegar por el canal Beagle para contemplar fauna local.
      - El cordero asado. Tenéis que probarlo.
    • Lo peor:
      - El conductor del autobús que realizó el tramo entre Río Grande y Ushuaia se despistaba al volante y, además, las maletas se mojaron.


    ushuaia
    Puerto de Ushuaia
    tren
    Tren del Fin del Mundo

    Consejos e información útil

    • Si como yo, entráis en Tierra del Fuego por el estrecho de Magallanes en autobuses de la compañía Pacheco y realizáis transbordo en Río Grande, vigilad que os coloquen bien las maletas en el portaequipajes. Las nuestras llegaron mojadas por ir en un carromato que tenía la lona medio abierta.
    • Si pagáis vuestro hotel con tarjeta de crédito, como fue nuestro caso, os cobrarán unos pesos de más.
    • Podéis realizar la excursión a la bahía Lapatia siguiendo estas directrices:
      • Taxi desde vuestro hotel hasta la estación Fin del Mundo.
      • Trayecto sólo de ida en el tren turístico del Fin del Mundo.
      • El taxista os recoge en la estación del Parque Nacional y os lleva hasta la bahía Lapataia, punto donde finaliza la carretera Panamericana (Alaska-Ushuaia).
      • Podéis realizar una pequeña excursión a pie por los senderos de Lapataia.
      • Pedidle al taxista que os acerque a la cabecera del lago Roca, cuyas aguas están compartidas por Chile y Argentina.
    • Os recomiendo que realicéis una excursión en barco por el canal Beagle. Yo me acerqué a ver pingüinos a la isla Martillo. Podéis informaros en la oficina de Turismo de Ushuaia.
    • Otra excursión que podéis realizar por la zona es al glaciar Martial, lengua de hielo ubicada en las montañas que custodian Ushuaia. El día que regrese a Tierra del Fuego, prometo que la haré.
    • En los restaurantes de Ushuaia sirven exquisitos platos de cordero asado a buen precio.


    Día 12: De San Sebastián a Ushuaia

    Ushuaia es la ciudad más austral del mundo, aunque los chilenos dicen que tal honor le corresponde a Puerto Williams, un asentamiento militar ubicado más al sur, en la cercana isla Navarino. Con más de 50.000 habitantes y cuajada de todo tipo de servicios, os puedo asegurar que Ushuaia sí que reúne el requisito de ciudad más meridional del mundo. Además, es la urbe ideal para realizar estupendas excursiones por la zona.

    ushuaia A las 14:30 partimos de territorio chileno y quince minutos más tarde arribamos al San Sebastián del lado argentino, en cuya aduana tampoco nos abrieron las maletas. Eso sí, los funcionarios nos volvieron a sellar los pasaportes como si accediéramos al país por primera vez.

    sansebastian
    Aduana de San Sebastián

    Poco antes de las cinco arribamos, bajo un fuerte aguacero, a la terminal de autobuses de Río Grande. Habíamos tardado unas ocho horas desde que partimos de Punta Arenas y todavía nos quedaba un buen trecho hasta Ushuaia. Río Grande, capital de la Tierra del Fuego argentina, se encuentra frente a la costa del océano Atlántico, en la desembocadura del río Grande y es la localidad con más población de toda la isla.

    No me gustó el trayecto que realizamos entre Río Grande y Ushuaia. El autocar llegó tarde, era pequeño y las maletas viajaban en un carromato bajo una lona que hacía aguas. Cuando llegamos a Ushuaia una parte del equipaje estaba mojado. Además, el chófer hablaba por el móvil y de vez en cuando daba algún volantazo que otro.

    Tardamos once horas en llegar a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Antes de que anocheciera localizamos el hotel Patagonia Argentina. Su precio y su ubicación determinó que reserváramos habitaciones para las próximas dos noches.


    hotelushuaia
    Ushuaia desde el hotel

    Día 13: Lapataia y canal Beagle

    En esta jornada realizamos dos magníficas excursiones con salida y llegada en Ushuaia. Por la mañana tomamos un taxi y nos dirigimos a la bahía Lapataia. Parte de la ruta la realizamos en el Tren del Fin del Mundo. Por la tarde embarcamos en un catamarán y navegamos por el canal Beagle hasta la isla pingüinera de Martillo.


    P. Nac. Tierra del Fuego (por la mañana)

    El Parque Nacional Tierra del Fuego, fundado en 1960, se encuentra en el suroeste de la provincia argentina de Tierra del Fuego, junto a la frontera chilena. Protege 63.000 hectáreas, desde el lago Fagnano al norte hasta la costa del canal Beagle en el sur. De todas las formas posibles que se puede acceder al parque nosotros elegimos la más exótica, a bordo del Tren del Fin del Mundo, el ferrocarril más austral del planeta.

    lapataia
      Ruta

    • Trayectos:
      1/ Taxi de Ushuaia a la estación del Fin del Mundo.
      2/ Ferrocarril Austral Fueguino o Tren del Fin del Mundo.
      3/ Taxi de la estación Parque a la bahía Lapataia.
      4/ Senda del Mirador de Lapataia.
      5/ Taxi al lago Roca y regreso a Ushuaia.
    • Lo mejor:
      - Viajar en el Tren del Fin del Mundo.
      - El sendero a pie por la bahía Lapataia.
    • Lo peor:
      - Pasamos mucho frío en el vagón del tren.


    1/ Ferrocarril Austral Fueguino
    Nota: El Ferrocarril Austral Fueguino fue conocido como el "Tren de los Presos", pues antiguamente lo utilizaban los reos de Ushuaia para realizar trabajos de tala de árboles. Recorre terraplenes originales de difícil acceso y es el único ferrocarril sudamericano con un ancho de 50 cm que cuenta con elegantes locomotoras de vapor, confortables coches y una cálida atención. Doy fe de ello, pues en la estación de salida una orquesta nos despidió a ritmo de tango.

    De buena mañana, un remís (taxi) nos recogió en el hotel y, tras acordar con el chófer el precio de la excursión, partimos hacia el Parque Nacional por la carretera Nacional 3.
    tren
    Estación Macarena

    El taxista nos dejó en la estación Fin del Mundo del Ferrocarril Austral Fueguino, el más austral del mundo (que cuenta con viejas locomotoras de vapor), y partió ipso facto hacia la estación del Parque a esperar nuestra llegada. Nosotros adquirimos los billetes y cuando llegó la hora, bajo una liviana nevada, emprendimos la marcha a bordo de un original vagón de madera.

    El viaje fue maravilloso, remontando el río Pipo y deteniéndonos a mitad de camino en la estación Macarena. Atravesamos un páramo de turba, entre montañas cubiertas de nieve recién caída y bajo un frío glacial tomamos fotos con las ventanas abiertas. Menos mal que el tren no iba muy deprisa. Tras 45 minutos de viaje alcanzamos la estación Parque, llamada así por estar ubicada dentro del Parque Nacional.




    2/ Bahía Lapataia
    El taxista nos recogió en la estación Parque y nos condujo a continuación hasta el final de la carretera Panamericana (Nacional 3), ubicada en la bahía Lapataia, junto a la frontera chilena. Previamente, en bahía Ensenada, vimos la estafeta postal más austral del mundo.

    • Senda del Mirador de Lapataia:
    • - Dificultad: Fácil.
      - Duración: 20 minutos.
    lapataia
    Bahía Lapataia

    Al final de la ruta 3, tras cruzar el río Lapataia (une el lago Roca con el canal Beagle), realizamos una pequeña excursión por la senda del Mirador de Lapataia, que discurre por entre un maravilloso bosque de lenga (patagónico andino). Al final del recorrido el taxista nos recogió y nos condujo hasta la orilla meridional del lago Roca, cuyas aguas se dividen entre Chile y Argentina. Poco después, deshicimos los 23 kilómetros que separan el lago Roca de Ushuaia.





    Excursión pingüinera (por la tarde)

    Al sur y este de Ushuaia, en la parte argentina del canal Beagle, se encuentran algunos islotes de poca monta que sin embargo rebosan de vida gracias a una rica fauna autóctona de leones marinos, pingüinos y cormoranes. Y la única forma de contemplarlos es a bordo de un veloz catamarán.

    beagle
    Travesía

    • Trayectos en barco:
      1/ De Ushuaia a isla Lobos y faro Eclaireurs o del Fin del Mundo.
      2/ De isla Lobos a isla Martillo.
      3/ De isla Martillo a Ushuaia.
    • Lo mejor:
      - Contemplar la fauna marina desde el barco.
      - El canal Beagle, flanqueado por montañas nevadas.
    • Lo peor:
      - Un grupo de turistas mejicanos de mediana edad. Escandalosos a más no poder.
    Nota: Entre 1826 y 1830 una expedición inglesa que navegaba a bordo del Beagle por Sudamérica descubrió un largo canal que unía los océanos Atlántico y Pacífico y que bautizaron con el nombre del navío: Beagle. En 1833, en un segundo viaje, a bordo del Beagle viajaban dos ilustres personajes, el capitán Fitz Roy, cuyo nombre ha quedado inmortalizado en El Chaltén, y Charles Darwin, el afamado naturalista que acuñó la ley de la evolución de las especies al poco de finalizar su singladura transoceánica.

    Esa tarde, después de almorzar, nos acercamos al puerto de Ushuaia para iniciar la excursión pingüinera a la isla Martillo, en la boca oriental del canal Beagle.
    beagle
    Ushuaia y canal Beagle

    A las cinco zarpamos en un moderno catamarán de la compañía Canoero, iniciando así una singladura de 170 km (i/v) por el canal Beagle. A bordo disponíamos de cómodos sillones con mesa, de un servicio de cafetería gratuito y de una joven guía que nos informaba. Desde la bahía, Ushuaia se reveló espléndida, con sus casitas de colores y una ristra de montañas nevadas al fondo.

    leonesmarinos
    Isla Lobos: leones marinos
    A los quince minutos de navegación arribamos a la isla Lobos, una pequeña y alargada masa rocosa que apeanas sobresalía del agua y que estaba habitada por leones marinos y cormoranes, una especie de pingüinos voladores. Con el motor del catamarán apagado pudimos escuchar mejor los graznidos que emitían los animales, que a esas horas de la tarde intentaban acaparar los últimos rayos de sol.

    Hacia el este, separada de isla Lobos por un amplio canal, rodeamos el diminuto promontorio rocoso sobre el que se asienta el faro de Les Eclaireurs o del Fin del Mundo, pintado en colores rojo y blanco, uno de los símbolos de Ushuaia.

    Continuamos hacia el este por el centro del canal Beagle, encajonados entre las islas Navarino y Tierra del Fuego, o lo que es lo mismo, entre Chile y Argentina. Desde la popa del barco contemplamos la población de Puerto Williams, en Navarino, de unos 2.500 habitantes y considerada por los chilenos como la ciudad más austral del mundo. Sin embargo, Puerto Williams no es más que un asentamiento militar y no se puede considerar una población como tal.

    En la boca este del canal alcanzamos la pequeña isla Pingüinera o isla Martillo, llamada así por su curiosa forma. El barco apagó los motores y hundió la proa en una playa pedregosa habitada por dos tipos de pingüinos magallánicos: el pingüino de Magallanes, más abundante, y el pingüino Papúa, de pico rojo, más escaso (sólo vimos dos ejemplares) y más grande que su primo. Todos los pasajeros nos agolpamos junto a la barandilla de la cubierta para contemplar a los pasivos animalitos. papua
    Pingüino Papúa

    Durante el viaje de vuelta nos sirvieron de nuevo té, café, mate y pastas, y también nos pusieron un sello en el pasaporte que simbolizaba nuestra navegación por el canal Beagle. Arribamos a Ushuaia a las nueve de la noche, cuando casi había anochecido.




    Día 14: Ushuaia

    ushuaia2 Ushuaia se visita en un periquete. La calle principal, avenida San Martín, recorre la ciudad de este a oeste y concentra los principales comercios y restaurantes. Al sur se encuentra el puerto deportivo, desde el que se obtienen magníficas vistas del municipio, con sus casas de colores desparramadas por la colina. Nosotros tuvimos suerte, y durante nuestro agradable paseo gozamos de un día espléndido.

    ¿Y qué se puede ver o hacer en el puerto?
    - Contemplar Ushuaia desde el paseo Fuque.
    - Ver el monumento a las islas Malvinas.
    - Fotografiarse en el cartel que proclama a Ushuaia como la ciudad del Fin del Mundo.
    - Acercarse hasta la carcasa del barco Saint Christopher.
    - Adquirir en el puerto de Ushuaia los billetes para realizar excursiones en catamarán por el canal Beagle.



    En la avenida San Martín degustamos un exquisito cordero asado, fue la guinda a una estupenda estancia en la ciudad más austral del mundo. A las cuatro de la tarde un taxi nos condujo al aeropuerto, que estaba siendo azotado por un fuerte aguacero. El edificio principal estaba en obras y un poco patas arriba; aun así, pudimos apreciar su bonito y amplio techo, un tejado a dos aguas sostenido por gigantescos tablones de madera. A media tarde despegamos rumbo a Buenos Aires. Desde el aire avisté la isla chilena de Navarino, así como otros islotes medio nevados que custodiaban el mítico Cabo de Hornos.


    Navarino
    Isla Navarino (Chile)
    Navarino
    Islas de Chile


    Cerrar Etapa 5


buenosaires Etapa 6: Buenos Aires II

Centro: San Nicolás y Monserrat
Días 14 y 15

    La última etapa de nuestro viaje austral concluye en Buenos Aires. Una noche en el hostel Suites Florida y un último paseo por el centro de la ciudad, con los árboles en flor como consecuencia de la llegada de la primevera austral, constituyen este efímero paso por la capital argentina.


    Buenos Aires2

    Rutas

    • Trayectos:
      Día 14:
      - Avión Ushuaia-Buenos Aires (Aeroparque).
      - Taxi aeropuerto-hostel Suites Florida.
      Día 15:
      - Calle Florida, plaza de Mayo, Obelisco...
      - Taxi al aeropuerto de Eceiza.
      - Avión Buenos Aires-Roma-Barcelona.
    • Alojamiento: Hostel Suites Florida.
    • Lo mejor:
      - Las calles de Buenos Aires con sus árboles en flor.
    • Lo peor:
      - Los taxis que funcionan con gas licuado tienen maleteros pequeños. Larga espera en el Aeroparque para tomar un taxi de gasoil.
      - Abandonamos Argentina compulgidos. Fue un viaje vivido con mucha intensidad.

    Día 14: De Ushuaia a Buenos Aires

    Pasaban unos minutos de las nueve de la noche cuando divisamos la ciudad de Buenos Aires desde el aire. Estaba despejado y eso favoreció que tuviéramos unas estupendas vistas de toda la ciudad iluminada. Veinte minutos después tomamos tierra en el Aeroparque.

    En la parada de taxis esperamos más tiempo de la cuenta. El caso es que buena parte de los taxis de la ciudad usaban gas como combustible y la mayoría de las bombonas que lo suministraban iban acopladas en el maletero. Las maletas no cabían y tuvimos que esperar a que llegara un taxi de gasoil. Poco después llegamos al hostel Suites Florida, nuestro alojamiento en la capital argentina.


    suitesflorida
    Hostel Suites Florida

    Día 15: San Nicolás y Monserrat

    El avión a Roma partía a las tres de la tarde desde Eceiza. Teníamos la mañana para recorrer el centro de Buenos Aires. Después de desayunar en el hostel nos pusimos en marcha. A través de la calle Florida alcanzamos la emblemática plaza de Mayo, rodeada de edificios simbólicos y decorada con decenas de árboles en flor.

    La primavera austral se mostraba en todo su esplendor. Fue maravilloso recorrer la avenida Roque Sáenz hasta el imponente monumento del Obelisco. Caminamos por calles solitarias, sin apenas tráfico, con el viento meciendo las altas copas de los árboles, que ya mostraban incipientes flores de un medroso color azul. Por la avenida 9 de julio nos dirigimos a la plaza Lavalle, sede de los Tribunales, que ese día estaba tomada por cientos de vallas antidisturbios, y por la calle Corrientes alcanzamos nuevamente la calle Florida.

    Un taxi nos condujo en media hora hasta el aeropuerto de Eceiza (90 pesos). A las 15,30 partimos hacia Barcelona vía Roma. En pleno vuelo, el piloto anunció que sobrevolábamos Río de Janeiro. El avión realizó un giro hacia la izquierda para que todos los pasajeros pudiéramos avistar la ciudad brasileña desde el aire sin dificultad. Fue una gran maniobra del piloto, sí señor.





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En este viaje al Cono Sur contemplé dos de los fenómenos naturales en movimiento más espectaculares del planeta, el Perito Moreno y las cataratas de Iguazú, y de los dos no sabría decir cuál me encandiló más. El calentamiento global, con la progresiva degradación del medio ambiente causada por el ser humano, no auguran un final feliz a estos escultores del paisaje. Me siento un privilegiado y me gustaría que las generaciones venideras también pudieran admirar estas maravillas de la naturaleza.









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