El desaparecido Billete Internacional Juvenil (BIJ) de Renfe, me permitió recorrer y conocer las ciudades más importantes de Marruecos, desde la costa atlántica hasta el Medio y el Alto Atlas. La línea ferroviaria une Tánger con Fez, Meknes (Mequínez), Rabat y Casablanca, y finaliza en Marrakech, la puerta de entrada a hermosos valles del Alto Atlas, como Ourika.