















La raíz euskérica "esp" se repite por centenares en la península Ibérica; por tanto, cabe pensar que es nuestra, que nadie nos la ha impuesto, y que los nombres de lugar donde aparece tendrían relación con alguno de los ejemplos que hemos visto anteriormente. Cuando hablamos de toponimia, las casualidades no existen. Veamos algunos ejemplos:











septem nihil, que significa "siete veces nada", haciéndonos creer que los cristianos intentaron conquistarla siete veces, sin conseguirlo, cuando estaba ocupada por los musulmanes. Esta ocurrencia no debería creérsela nadie. El origen de esta voz sería íbero o protovasco, vendría de:
SETA/SET = "protuberancia, saliente, costra" + EN = "participio: pertenencia" + IRI/ILI = "población".
SETENILI > SETENIL describiría al poblado que habitó estos salientes rocosos, en la actualidad conocidos como casas cueva.
La raíz "set" aparece en poblaciones como Setcases, en el valle del río Ter (Gerona), y en Setúbal (Portugal).


