He recorrido Grecia en múltiples ocasiones, en barcos, trenes y coche, desde las aguas de Corfú y Santorini hasta la historia eterna de Atenas, Delfos y Olimpia. De templos antiguos y santuarios sagrados a los monasterios suspendidos de Meteora y la vitalidad de Salónica, cada etapa fue un viaje a los orígenes del mundo clásico. Un recorrido donde mar, mitología e historia acompañaron cada kilómetro del camino.