Islandia fue una aventura inolvidable: 35 rutas en apenas una semana y más de 2.000 kilómetros recorridos por carreteras de grava y asfalto. Descubrí cataratas legendarias como Gullfoss, Dettifoss y Goðafoss, el inmenso glaciar Vatnajökull, espectaculares fiordos y pueblos llenos de encanto. Entre sandurs, campos de lava como Krafla y la vuelta alrededor del majestuoso volcán Snæfellsjökull, recorrí algunos de los paisajes más sobrecogedores del planeta.