P. NAC. DE THINGVELLIR
Ver Islandia era uno de los acontecimientos que nunca había querido perderme. Llevaba años queriendo visitar esta isla indómita de origen volcánico. Haber leído el libro del escritor y periodista Xavier Moret sobre su estancia en la isla en el año 2001, me hizo reflexionar y a la vez decidirme a seguir sus pasos. Hasta el momento, y exceptuando a Moret, no conocía a nadie que hubiera estado allí, ni tampoco a nadie que hubiera escrito nada acerca de este país.

Aeropuerto de Keflavik
La mañana del primer día, tras recoger el coche en el aeropuerto de Keflavik, partimos hacia Thingvellir bajo una fina lluvia. Pasado Reykiavik vimos las primeras montañas negruzcas y despobladas de árboles, en cuya parte superior se habían pegado espesos y grises nubarrones que amenazaban con aguarnos la fiesta durante las próximas horas.

Montañas del norte de Reykiavik
A la altura de Mosfellsbaer tomamos un desvío a la derecha para continuar por la carretera 36, en dirección a Thingvellir, primera parada de las tres que componen el Círculo Dorado, junto a Geysir y la catarata de Gullfoss.

Granjas en la carretera 36
La estrecha carretera nos deparó gratas sorpresas. Vimos las primeras granjas del país y los primeros campos rebosantes de hierba verde y fresca. Pequeños arroyos se precipitaban por las laderas de las montañas en forma de finas cascadas. Era como si alguien estuviera estrujando las nubes.

Granjas en la carretera 36
Dorsal Almannagjá (Centro de Visitantes)
Thingvellir se encuentra directamente sobre la dorsal Mesoatlántica, donde las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia se separan visiblemente. El mejor lugar para ver la separación es en el Centro de Visitantes del parque nacional.

Dorsal Almannagjá
La separación de las placas crea grietas espectaculares como Almannagjá, por la que se puede caminar. Esta es la esencia de este lugar, caminar por una grieta entre dos continentes.

Dorsal Almannagjá
A nosotros nos impactó mucho el contraste entre los verdes y marrones de las paredes de la grieta —cubiertas de musgo y vegetación ártica— y los tonos oscuros de la roca.

Dorsal Almannagjá
Mirador del Centro de Visitantes
Desde el mirador del Centro de Visitantes, justo en frente, tenéis unas casitas muy monas que sirven de residencia de verano del Primer Ministro islandés (de alguna manera, los políticos siempre se lucran). Junto a ella, en el prado verde, tenéis la iglesia de Thingvellir, que parece sacada de una película de terror.

Casitas de Thingvellir desde el mirador
Sin moveros del mirador, a vuestra derecha, podréis admirar el Thingvallavatn, el lago natural más grande de Islandia. De hecho, esa mañana nos dimos una tranquila siesta junto a él en el interior del coche.

Lago Thingvallavatn desde el mirador
Consejos e información útil
- Thingvellir reúne tres grandes atractivos: historia de Islandia, paisaje volcánico y tectónico y naturaleza impresionante.
- En Thingvellir, los vikingos constituyeron el primer Parlamento europeo en el año 930.
- Existen varios aparcamientos situados en diferentes áreas, alguna de ellas con bar.
- Nosotros fuimos directamente al aparcamiento del Centro de Visitantes, una de las zonas más importantes.
- Si os movéis por los senderos, se aconseja llevar calzado de montaña.
- Las placas tectónicas americana y europea se separan a la sazón de 2 cm al año. Vamos, que no se abrirán de golpe bajo vuestros pies.
- Silfra es una grieta llena de agua glacial cristalina donde es posible hacer snorkel o buceo entre dos continentes.
- La iglesia de Thingvellir está en el lugar que ocupó el primitivo templo tras la cristianización del país.
El Círculo Dorado y Mýrdalur
El Círculo Dorado es una ruta turística muy popular en el sur de Islandia, de unos 300 kilómetros de recorrido comenzando y acabando en Reykiavik y que se adentra en el corazón de la isla. Esta ruta contiene la mayor parte de las excursiones y las principales actividades relacionadas con el turismo y los viajes en Islandia. Las tres paradas principales de la ruta son Thingvellir, Gullfoss y Geysir, en el valle de Haukadalur.
La ruta prosigue por la costa sur (tierra de Mýrdalur), un territorio salpicado de pequeños ríos y verdes prados situado a los pies de los glaciares Mýrdaljökull y Eyjafjallajökull. Por cierto, lur en euskera significa “tierra”. ¿Será casualidad que Mýrdalur termine precisamente con el sufijo -lur? “La tierra de Mýrdal”.

Círculo Dorado y Mýrdalur
A tener en cuenta en Islandia
- Se puede recorrer Islandia por la carretera circular de dos maneras: en el sentido de las agujas del reloj o en el sentido inverso, que fue la opción que elegimos nosotros. El medio de transporte fue un sencillo vehículo, aunque quizá habría sido buena idea alquilar un 4x4.
- ¿Y qué se puede ver durante una semana en el país de los volcanes y el hielo? Pues eso, volcanes activos, zonas geotermales, las cataratas más grandes de Europa, el glaciar más grande de Europa, campos de lava, géiseres, lagos con témpanos de hielo, fiordos, acantilados, ríos de aguas cristalinas, fauna autóctona y, sobre todo, paisajes de infarto.
- Si viajáis en junio tendréis la isla a vuestra entera disposición, sin apenas turistas. ¡Ojo!, para lo bueno y lo malo.
- Portad vituallas para las tres comidas del día. Por varios motivos:
- Porque hay muchas zonas rurales que carecen de restaurantes.
- Porque los horarios de las tiendas difieren de los de España.
- Para disfrutar de los muchos merenderos con que cuenta el país.
- Si pretendéis alojaros en albergues de juventud (IH), llevad sábanas para las camas. Os ahorraréis una pasta.
- Conviene llegar pronto a los albergues de juventud, porque se suelen llenar.
- Si recorréis la isla en junio, como fue mi caso, os aconsejo que llevéis un antifaz para dormir. Los albergues carecen de persianas y, según la época, tendréis casi 24h de luz solar.
- Las piscinas son muy baratas e incluyen jacuzzis. Si tenéis tiempo relajaos en alguna.
- La tarjeta de crédito/débito se usa para todo, hasta para comprar un paquete de chicles.
- Los lavacoches a pistola de algunas gasolineras son gratuitos. No incluyen jabón, pero al menos eliminaréis del vehículo todo el barro acumulado.
En cuanto al coche
- En la medida de lo posible, viajad siempre con el depósito lleno. No conviene quedarse tirado en según qué zonas del país por falta de gasolina.
- Algunas carreteras que atraviesan el centro de la isla sólo son aptas para 4x4.
- Algunos tramos carretera están sin asfaltar, aunque el firme es bueno. Avanzar lentamente os servirá para disfrutar mejor del paisaje.
Mi ruta islandesa
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