Gullfoss, conocida como la "Catarata Dorada", es uno de los monumentos naturales más espectaculares y visitados de Islandia. Situada en el cañón del río Hvítá, en el suroeste del país, esta icónica caída de agua es una parada fundamental de la popular ruta del Círculo Dorado.
Desde Geysir, tardamos unos diez minutos en llegar a Gullfoss. En el aparcamiento, mientras leíamos el panel de información turístico relativo al área, apareció en escena una furgoneta modelo Ford equipada con grandes ruedas.

Aparcamiento de Gullfoss
A partir de Gullfoss, una pista de tierra —que estaba cerrada con una cadena— se adentraba por el interior del país, pero al estar catalogada como ‘F’, no era apta para vehículos que no fueran 4x4.
Mirador bajo de la catarata
La catarata Gullfoss se encuentra en el río Hvítá, alimentado por las aguas glaciares del Langjökull, el segundo glaciar más grande del país. Desde el mirador que precedía a unas escaleras pudimos admirar la cascada al completo.

Gullfoss desde el mirador bajo
Lo que hace a Gullfoss única es su estructura de doble caída escalonada. El primer salto tiene una altura de 11 metros y atraviesa el río diagonalmente. El segundo salto se precipita 21 metros adicionales directamente hacia una profunda y estrecha grieta de 32 metros de profundidad.

Gullfoss desde el mirador bajo
Mirador de la roca
Descendimos por unas escaleras hasta un aparcamiento inferior, desde el que partía una senda hacia la cascada. A través de ella llegamos a un promontorio rocoso que ofrecía unas vistas espectaculares del primer salto. El ruido era ensordecedor.

Sendero al mirador de la roca
El caudal de este río es extremadamente potente, con una media de 109-140 metros cúbicos por segundo en verano, pudiendo alcanzar los 2.000 en caso de inundaciones.

Mirador de la roca
Gracias a la guía de viajes, sabíamos que la cascada Dettifoss (que viéramos en días sucesivos) era la más grande de Europa, pero ésta no le iba a la zaga. Era realmente enorme. Sin duda el Círculo Dorado nos estaba dejando un buen sabor de boca.

Mirador de la roca
Uno de los aspectos más llamativos de Gullfoss es que la grieta hacia la que cae el agua apenas se aprecia desde algunos ángulos, creando la sensación de que el río desaparece súbitamente en la tierra.

Segundo salto. Mirador de la roca
Mirador alto
Otra senda partía del aparcamiento hacia un segundo mirador. Desde ese lugar, que estaba a más altura, pudimos admirar la catarata en todo su esplendor.

Gullfoss desde el mirador alto
A lo lejos pudimos distinguir el Langjökull, el segundo glaciar más grande de Islandia, solo superado por el Vatnajökull. De él nace el río Hvítá, y su inmensa masa de hielo sobresalía por encima de las montañas. Era una imagen impresionante.

Glaciar Langjökull desde el mirador
Río Hvitá
El vuelo entre Barcelona e Islandia fue de madrugada; aterrizamos en Keflavik a las 4:30. Habíamos echado una cabezada en Thingvellir, del todo insuficiente. Tras realizar un pequeño almuerzo bocadillero a orillas del río Hvitá (Blanco), nos entró el sueño. Y menudo lugar elegimos para echarnos una siestecita.

Río Hvitá
Consejos e información útil
- En la ruta del Círculo Dorado, Gullfoss es la tercera parada. Está a 10 km de Geysir (10 minutos).
- El nombre proviene del islandés Gull (oro) y foss (cascada).
- El estruendo del agua puede escucharse desde bastante distancia.
- En días soleados es habitual ver arcoíris formados por la niebla de agua suspendida en el aire.
- En verano destaca el color dorado del agua y los prados verdes del entorno; en invierno, el hielo y la nieve convierten la cascada en un paisaje casi irreal.
- Muchos viajeros coinciden en que verla en persona transmite una sensación de fuerza y escala difícil de describir.
- Junto al aparcamiento hay tiendas, un restaurante y una oficina de información turística.
- En el centro de información podréis ver una exposición acerca de los glaciares y el efecto erosivo de los ríos.
El Círculo Dorado y Mýrdalur
El Círculo Dorado es una ruta turística muy popular en el sur de Islandia, de unos 300 kilómetros de recorrido comenzando y acabando en Reykiavik y que se adentra en el corazón de la isla. Esta ruta contiene la mayor parte de las excursiones y las principales actividades relacionadas con el turismo y los viajes en Islandia. Las tres paradas principales de la ruta son Thingvellir, Gullfoss y Geysir, en el valle de Haukadalur.
La ruta prosigue por la costa sur (tierra de Mýrdalur), un territorio salpicado de pequeños ríos y verdes prados situado a los pies de los glaciares Mýrdaljökull y Eyjafjallajökull. Por cierto, lur en euskera significa “tierra”. ¿Será casualidad que Mýrdalur termine precisamente con el sufijo -lur? “La tierra de Mýrdal”.

Círculo Dorado y Mýrdalur
A tener en cuenta en Islandia
- Se puede recorrer Islandia por la carretera circular de dos maneras: en el sentido de las agujas del reloj o en el sentido inverso, que fue la opción que elegimos nosotros. El medio de transporte fue un sencillo vehículo, aunque quizá habría sido buena idea alquilar un 4x4.
- ¿Y qué se puede ver durante una semana en el país de los volcanes y el hielo? Pues eso, volcanes activos, zonas geotermales, las cataratas más grandes de Europa, el glaciar más grande de Europa, campos de lava, géiseres, lagos con témpanos de hielo, fiordos, acantilados, ríos de aguas cristalinas, fauna autóctona y, sobre todo, paisajes de infarto.
- Si viajáis en junio tendréis la isla a vuestra entera disposición, sin apenas turistas. ¡Ojo!, para lo bueno y lo malo.
- Portad vituallas para las tres comidas del día. Por varios motivos:
- Porque hay muchas zonas rurales que carecen de restaurantes.
- Porque los horarios de las tiendas difieren de los de España.
- Para disfrutar de los muchos merenderos con que cuenta el país.
- Si pretendéis alojaros en albergues de juventud (IH), llevad sábanas para las camas. Os ahorraréis una pasta.
- Conviene llegar pronto a los albergues de juventud, porque se suelen llenar.
- Si recorréis la isla en junio, como fue mi caso, os aconsejo que llevéis un antifaz para dormir. Los albergues carecen de persianas y, según la época, tendréis casi 24h de luz solar.
- Las piscinas son muy baratas e incluyen jacuzzis. Si tenéis tiempo relajaos en alguna.
- La tarjeta de crédito/débito se usa para todo, hasta para comprar un paquete de chicles.
- Los lavacoches a pistola de algunas gasolineras son gratuitos. No incluyen jabón, pero al menos eliminaréis del vehículo todo el barro acumulado.
En cuanto al coche
- En la medida de lo posible, viajad siempre con el depósito lleno. No conviene quedarse tirado en según qué zonas del país por falta de gasolina.
- Algunas carreteras que atraviesan el centro de la isla sólo son aptas para 4x4.
- Algunos tramos carretera están sin asfaltar, aunque el firme es bueno. Avanzar lentamente os servirá para disfrutar mejor del paisaje.
Mi ruta islandesa
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