Interrail me ha permitido descubrir Noruega en dos ocasiones. En el primer viaje recorrí Oslo y Trondheim hasta alcanzar Bodø, ya en el Círculo Polar Ártico. En la segunda ruta, a bordo de trenes espectaculares y barcos, atravesé los grandes fiordos noruegos, desde Myrdal hasta Flåm, Gudvangen, Voss y Bergen, capital de la región.