Mi paso por la Comunidad Valenciana se traducen en un viaje de luz, mar y piedra histórica. Entre las tres provincias, he descubierto joyas como Morella, Guadalest, Peñíscola o la isla de Tabarca, cada una con su magia propia. Una tierra de contrastes donde el Mediterráneo, los pueblos con encanto y la cultura se viven con intensidad.