Berna es la capital federal de Suiza y una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa. Su casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983 gracias a su excelente estado de conservación y a su singular trazado urbano.
La siguiente etapa nos llevó, en media hora desde Friburgo, hasta Berna, la capital del país. Como íbamos a estar más de dos horas, estacionamos el vehículo en un aparcamiento de varias plantas próximo a la estación central de ferrocarril.
Dedicamos las siguientes horas a recorrer el casco antiguo o Altstadt, edificado en un meandro del río Aare. La calle principal, que toma varios nombres hasta el puente del Aare, está recargada de fuentes medievales, de edificios porticados y de torres como la Käfigtum (o Torre de la Jaula) de 49 metros de altura, construida originalmente en 1256 en estilo barroco.

Torre Käfigtum
En el siguiente tramo de la calle principal, Kramgasse, contemplamos la Zytglogge o Torre del reloj medieval. Esta es la construcción más emblemática y admirada de Berna, cuenta con un mecanismo de autómatas que aparecen a las horas en punto.

Torre Zytglogge y fuente Zähringerbrunnen
Puente Nydeggbrücke
Al final de la calle mayor fuimos a parar al puente Nydeggbrücke, famoso por conectar el casco antiguo de la ciudad con la orilla este del río Aare. Fue construido entre 1840 y 1844 y brinda una buena panorámica del meandro del río Aare.

Río Aare desde el puente Nydeggbrücke
Parque de los Osos
Junto al puente Nydeggbrücke se encuentra el popular Parque de los Osos (BärenPark), una de las atracciones más famosas y simbólicas de la capital, donde los visitantes pueden observar osos pardos reales en un entorno natural.

Parque de los Osos (BärenPark)
El complejo cuenta con una extensión de 5.000 m² que conecta el antiguo foso histórico del siglo XIX (Bärengraben) con una gran zona naturalizada que desciende hasta el río.

Parque de los Osos (BärenPark)
Desde la zona superior del parque se obtiene una de las panorámicas más bonitas del casco antiguo de Berna, encerrado entre un meandro del Aare.

Panorámica del centro histórico
Consejos e información útil
- Berna está a 34 km de Friburgo, una media hora en coche.
- Si no queréis volveros locos con los parquímetros, en ciudades como Berna existen aparcamientos que permiten estacionar más de dos horas.
- El centro histórico se encuentra en un meandro del río Aare. Aquí están los principales monumentos.
- La calle principal del núcleo histórico toma varios nombres hasta el puente del Aare: Markgasse, Kramgasse y Gerechtigkeitsgasse.
- El acceso al Parque de los Osos (BärenPark) es totalmente gratuito.
- Junto al foso de los osos existe un ascensor panorámico inclinado gratuito que conecta de forma rápida la parte superior de la calle con la orilla del río Aare.
Noroeste de Suiza
El noroeste de Suiza, formado por cantones de habla germana, tiene como principal atractivo el lago de Neuchatel. En cuanto a poblaciones, Fribourg y la capital del país, Berna, son las dos urbes que ningún viajero debería perderse. En mi ruta también visité Solothurn, a orillas del río Aare.

Noroeste de Suiza
A tener en cuenta en Suiza
- Suiza es el país más montañoso de Europa, un filón de oro para los amantes de la naturaleza y los paisajes extremos.
- Un vehículo de alquiler es la mejor propuesta para moverte a tu aire, en nuestro caso, en el sentido de las agujas del reloj, con punto de partida y llegada en la elegante Ginebra.
- Por lo general, dormir y comer en Suiza es tremendamente caro. Echad mano de los albergues de juventud y de la fiambrera cuando vayáis a la montaña.
- Si vais a dormir en albergues de juventud, portad el carné de alberguista. Os saldrá más barato.
- Cuando os entreguen el coche de alquiler, aseguraos de que han colocado en el vidrio la "Vignette", una pegatina que os permitirá circular por las autopistas del país sin pagar peaje.
- Cuando aparquéis el coche, vigilad los bordillos. Yo reventé una rueda en Ginebra al rozar la rueda con un bloque de puro granito.
- Aparcar el coche en Suiza es complicado. Casi siempre hay que pagar, salvo los domingos, como nos ocurrió en Lausana.
- El hecho de haber pinchado una rueda al poco de iniciar el viaje, se tradujo en que tuve la oportunidad de conducir dos vehículos grandotes: un Ford Focus familiar y Opel Vectra familiar.
- Por cierto, si, como me ocurrió a mí, pincháis una rueda y semanas más tarde, una vez concluido el viaje, recibís un e-mail en el que se os pide que abonéis el precio de la rueda, ni se os ocurra pagar. "Para eso están las aseguradoras", les respondí. Menudos caraduras. Tratándose de Suiza, uno de los países más ricos del mundo, el envío de esta misiva me decepcionó bastante. Fue lo peor del viaje.
- No olvidéis llevar calzado de montaña, chubasquero o paraguas, gafas de sol y ropa de abrigo. En la alta montaña hace frío.
Suiza, Liechtenstein y Alta Saboya
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