Las cataratas de Iguazú son una de las siete maravillas naturales del mundo. En lengua guaraní, Iguazú significa "agua grande". Estos espectaculares saltos de agua se viven desde argentina, a través de dos circuitos, el superior y el inferior.
Esa mañana, una furgoneta o tránsfer nos recogió en el hotel con 45 minutos de retraso (casi nos da un infarto), iniciando así la ruta de veinte minutos a través de la selva, hasta alcanzar la anhelada entrada a las cataratas.
Al pasar por los rodillos del Centro de Visitantes leímos que el acceso a la Garganta del Diablo se encontraba cerrado por inundaciones en la vía férrea. Pues sí que empezábamos bien.

Centro de Visitantes
SENDERO VERDE
Siguiendo el reguero de turistas, nos movimos hacia las cataratas caminando por el llamado “Sendero Verde”, una pista de unos 500 metros de longitud que serpentea por el bosque y que une las estaciones de tren Central y Cataratas.

Inicio del Sendero Verde
En esta senda vimos una gran variedad de fauna autóctona, como mariposas gigantes, lagartijas, enormes lagartos y hormigas gigantes del tamaño de medio dedo.

Un lagarto a su bola. Sendero Verde
MIRADOR DE LOS SALTOS
Unos metros después de la estación Cataratas comenzó el espectáculo de los saltos de agua. Iniciamos el recorrido caminando por el sendero del circuito superior. Queríamos verlas desde arriba. Y en primer lugar nos topamos con el Salto Chico Alférez.

Salto Chico Alférez
El parque estaba hasta arriba de gente; aun así, filmamos y fotografiamos todo cuanto pudimos desde los muchos miradores que tiene el circuito. De vez en cuando podíamos avistar la orilla brasileña del río Iguazú, desprovista de cataratas.

Mirador de los saltos Mbigua y Bernabé

Hotel das Cataratas (Brasil)
Tal como nos dijeron varios empleados, el caudal del río era descomunal. El ruido que generaba el agua al precipitarse por los saltos era tremendo y el color era de un marrón muy turbio.

Mirador de los saltos Mbigua y Bernabé
El color marrón y el gran caudal del río indicaba que aguas arriba había llovido con mucha fuerza los últimos días. Al menos, esa jornada el sol lució para nuestro goce y disfrute.

Salto Bossetti

Salto Bossetti
PASARELAS DEL CIRCUITO SUPERIOR
Tened en cuenta que deberéis caminar por un tramo muy largo de pasarelas metálicas, ida y vuelta, por lo que se aconseja llevar calzado muy cómodo.

Pasarela del circuito superior

Pasarela del circuito superior
Las pasarelas te permiten caminar por la parte superior de los saltos. Ves en primera persona cómo se precipita el agua al vacío. El ruido era atronador, la sensación que experimentamos fue maravillosa.

Pasarela del circuito superior

Salto Mbigua. Pasarela del circuito superior
CIRCUITO INFERIOR
Cuando recorrimos todo el circuito superior —ida y vuelta—, iniciamos la caminata por el circuito inferior, cuyo inicio se halla junto al restaurante Dos Hermanas. La senda desciende hasta quedar unos metros por encima del río Iguazú.

Circuito inferior
El circuito inferior fue igual de interesante que el superior. El primer tramo discurre por la orilla izquierda del río Iguazú, dejando para la vista la orilla brasileña, muy verde y frondosa.

Río Iguazú y orilla brasileña. Circuito inferior
Los saltos San Martín, Bernabé y Bossetti eran los que ofrecían una vista más espectacular. Eso sí, la bruma que levantaba el agua al caer no permitía ver los saltos con claridad.

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti
La excursión que habíamos contratado en barca hasta las cascadas se había suspendido. Desde la senda vimos el embarcadero inundado. El camino de acceso estaba cortado. Qué se le iba a hacer.

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti
A los cuatro nos sorprendió ver varias barcas acercándose por las agitadas aguas del río a las cataratas, cuando se suponía que el embarcadero estaba inundado. ¿Cómo era posible?

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti
Unos empleados que vigilaban la senda de acceso al embarcadero nos dijeron que esas barcas habían partido de un embarcadero situado seis kilómetros río abajo y que formaban parte de la excursión más cara: 4x4 más remontar el río en lancha. Esa aclaración resolvió nuestras dudas. Ahora sólo restaba recuperar nuestro dinero en el hostel.

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti
En algunos saltos más pequeños que discurrían junto al circuito, el agua caía con tanta fuerza que era muy complicado recorrer la senda sin acabar empapado. Como hacía mucho calor, ese remojón era bien recibido por todos.

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti
La pasarela que conducía al salto Bossetti estaba parcialmente cortada debido a la fuerza con la que se precipitaba el agua. Pese a la persistente lluvia que caía, conseguimos hacernos unas buenas fotos.

Salto Bossetti
El salto Chico y el salto Dos Hermanas pusieron el broche final al circuito inferior. Estas cascadas se encuentran agazapadas en la selva, lo que les da un aire más genuino.

Salto Dos Hermanas
El acceso a las cataratas echaba el cierre a las seis de la tarde. Mientras esperábamos la llegada de nuestro tránsfer realizamos algunas compras en algunos puestos ambulantes regentados por la comunidad guaraní, la única que puede vender sus productos en el Parque Nacional, y con razón, pues estas tierras no han dejado nunca de pertenecerles.

Salto Dos Hermanas
POR LA TARDE
Dependiendo de lo que os entretengáis al recorrer las sendas, emplearéis unas tres horas en completar los circuitos superior e inferior. El parque cerraba a las seis de la tarde y, después de almorzar, tuvimos tiempo de recrearnos con las panorámicas que nos brindó el circuito superior.

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti (por la tarde)

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti (por la tarde)

Saltos San Martín, Bernabé y Bossetti (por la tarde)
Nos gustó mucho acometer de nuevo el circuito superior. Los grupos organizados se habían retirado; podías acercarte a los miradores sin encontronazos y caminar por las pasarelas con total comodidad.

Pasarelas del circuito superior al atardecer

Pasarelas del circuito superior al atardecer
FAUNA DE IGUAZÚ
En los diversos senderos que recorren el Parque Nacional pudimos contemplar una gran variedad de fauna autóctona. Los lagartos, lagartijas y coatíes se movían por la senda como Pedro por su casa y, a veces, tenías que rodearlos para no pisarlos.

Un lagarto en el circuito inferior
Almorzamos en un banco situado en el área de descanso del restaurante Dos Hermanas y, como cabía esperar, recibimos la inesperada visita de un coatí. Buscaba comida fácil, pero no se la dimos porque estaba prohibido.

Un coatí en el árbol
De regreso a las pasarelas vimos un coatí moviéndose de forma muy graciosa por el tronco de un árbol. Minutos después vimos otro coatí caminando por el interior de la pasarela. Si estos animalitos de largas colas y aspecto de roedores gigantes eran difíciles de ver, nosotros ya habíamos visto tres en diez minutos.

Un coatí en la pasarela
Si perdías la mirada entre las ramas de los árboles, coatíes aparte, podías avistar aves del paraíso, de todos los tamaños y color. A veces pasabas tan cerca de ellas que cuando graznaban te dabas un susto del copón.

Un ave del paraíso

Otro ave del paraíso; o no.
También nos sorprendió la cantidad de insectos que había, sobre todo en las barandas de las pasarelas y entre la maleza. Las mariposas multicolor se dejaban coger sin oponer resistencia, incluso las podías llevar en la mano.

Mariposas en la mano
Consejos e información útil
- Si os alojáis en Puerto Iguazú, el hotel os podrá planificar la excursión a las cataratas: transporte, entrada y bolsa de comida.
- Iguazú tiene más de 275 saltos, la mayoría de ellos en territorio argentino.
- Si el río lleva mucha agua, la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo se cerrará por precaución y el trenecito se suspenderá. A nosotros nos ocurrió.
- Tened en cuenta que la excursión en barca hasta las cascadas también se puede suspender cuando el río lleva mucha agua. También nos ocurrió a nosotros.
- Seguid siempre los circuitos marcados. No se os ocurra saliros de las pasarelas trazadas sobre las cataratas. Un mal paso y...
- El circuito por las cascadas es circular y os llevará un mínimo de dos horas realizarlo. Eso sí, podéis repetirlo cuantas veces queráis.
- Respetad el entorno y a los animales del parque; no les deis de comer, sobre todo a los coatíes.
- Se recomienda llevar ropa ligera, antimosquitos y calzado cómodo.
Etapa 2: Iguazú y Las Tres Fronteras
Esta etapa, la segunda de mi viaje por el Cono Sur de América, transcurre en el entorno de las cataratas de Iguazú. Nos alojamos en Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, y desde allí acometeremos dos interesantes excursiones: al sector argentino de las cataratas y, al día siguiente, a Ciudad del Este (Paraguay) y a Foz do Iguaçú, para disfrutar con la visión de las cataratas desde Brasil.
Las Tres Fronteras, como se conoce a la región de Iguazú, es una gran área de libre comercio entre Argentina, Brasil y Paraguay. Y sólo Argentina realiza un control severo en la frontera que la separa de Brasil (puente Tancredo Neves). Armaos de paciencia.

Puerto Iguazú y cataratas de Iguazú
Cono Sur de América
Seis etapas divididas en dos semanas, realizadas en aviones y autobuses, nos ayudaron a descubrir algunos de los rincones más bucólicos del cono sur de América. La primera etapa transcurre en Buenos Aires, la capital argentina; la segunda en el entorno de las cataratas de Iguazú, entre Argentina, Paraguay y Brasil; la tercera en la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina; la cuarta en la región de Magallanes, en la Patagonia chilena; la quinta en Tierra del Fuego, en la Patagonia argentina, y la sexta, de nuevo en Buenos Aires.

Etapas del Cono Sur
Etapas del Cono Sur de América
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