El lado brasileño de las Cataratas de Iguazú ofrece las vistas panorámicas más espectaculares del conjunto. Es el mejor lugar para comprender la dimensión total del sistema de saltos y su fuerza monumental. Desde Argentina se viven y desde Brasil se ven.
Tras nuestro paso por Paraguay, y después de haber almorzado en la churrasquería Rafain de Foz do Iguaçu, acometimos la parte final de la excursión por "Las Tres Fronteras", que nos condujo al sector brasileño de las cataratas de Iguazú.

Centro de Interpretación
El tránsfer nos dejó en la entrada del Parque Nacional Iguaçu. Pasamos por el Centro de interpretación haciendo fu como el gato, y montamos en los autobuses de dos plantas que enlazaban con las cataratas.

Autobús lanzadera
INICIO DE LA SENDA
El autobús nos acercó al inicio de la Senda de las Cataratas (Trilha das Cataratas), una pista repleta de miradores trazada en la orilla brasileña del río iguazú.

Inicio de la Senda de las Cataratas
Unos metros por encima del sendero y la carretera se encuentra el hotel das Cataratas, de cinco estrellas, uno de los lugares más exclusivos para alojarse y contemplar los saltos.

Hotel das Cataratas
MIRADOR DE SAN MARTÍN Y BERNABÉ
A partir de la carretera la Senda de las Cataratas desciende en forma de zigzag por la ladera de la montaña. Y cuando el bosque se abre aparece el mirador de San Martín y Bernabé, un regalo para la vista.

Llegamos al mirador de San Martín y Bernabé

Mirador de San Martín y Bernabé
Cuando os asoméis a este fabuloso mirador comprenderéis de inmediato el porqué del dicho: "desde Brasil las cataratas se ven y desde Argentina se viven. Quedamos impresionados al contemplar esta maravilla de la naturaleza.

Mirador de San Martín y Bernabé
Frente a nosotros teníamos los saltos argentinos de San Martín y Bernabé, quizá los más fotogénicos de todos los que conforman las cataratas de iguazú, unidos por las pasarelas que pisáramos el día anterior.

Pasarelas sobre las cascadas de San Martín y Bernabé
MIRADORES DE LOS TRES MOSQUETEROS
La Senda de las Cataratas, de 1.500 metros de longitud, es un camino de pasarelas que serpentea por la selva, ofreciendo vistas panorámicas del lado argentino de las cascadas.

Senda de las Cataratas
Unos metros más adelante volvimos a detenernos en un nuevo mirador. En territorio argentino aparecieron los saltos de Rivadavia, Escondido y los Tres Mosqueteros (el inferior), otro regalo para la vista.

Los Tres Mosqueteros (inferior) y Rivadavia (superior)

Los Tres Mosqueteros (inferior) y Rivadavia (superior)
Estábamos relativamente lejos de estos saltos, pero el agua caía con tanta fuerza que parecía que iba a engullirnos. La humedad era muy alta, diríase que se podía cortar con un cuchillo.

Salto de los Tres Mosqueteros
De estas cataratas provenía gran parte de la llovizna que alcanzaba la senda y que nos mojaba en algunos miradores. La fuerza del agua era increíble. No habíamos visto nunca nada parecido.

Segundo mirador del salto de los Tres Mosqueteros

Segundo mirador del salto de los Tres Mosqueteros
PASARELA DE LA GARGANTA DEL DIABLO
Desde el lado argentino no pudimos ver la Garganta del Diablo por estar la pasarela inundada. Afortunadamente, desde el lado brasileño no tuvimos problemas; se puede decir que nos quitamos la espina clavada.

Entramos en la Garganta del Diablo
Uno de los platos fuertes del sector brasileño de las cataratas consiste en caminar por la pasarela de la Garganta del Diablo, construida sobre la cascada de Santa María.

Pasarela de la Garganta del Diablo

Pasarela de la Garganta del Diablo
Si el día acompaña y la bruma no lo impregna todo (no fue el caso esa tarde), desde el final de la pasarela tendréis una magnífica vista panorámica de la Garganta del Diablo.

Pasarela de la Garganta del Diablo
Pero ese día sólo vimos agua líquida y en forma de vapor. El agua proveniente de la cascada de Santa María (perteneciente a Brasil) nos golpeaba por todas partes. Menos mal que llevábamos bañador y nos habíamos quitado las camisetas.

Pasarela y cascada de Santa María
CASCADA FLORIANO
El circuito inferior concluye a los pies de la cascada Floriano, famosa por su impresionante caída de agua. Acercarme a ella, con semejante caudal, fue una auténtica locura.

Cascada Floriano
Un ascensor nos aupó a la parte superior del salto Floriano. Desde arriba, la panorámica de la Garganta del Diablo era sublime. Se podía decir que en ese lugar los lados brasileño y argentino de las cataratas se daban la mano.

Parte superior de la cascada Floriano

Garganta del Diablo
La bruma que desprendía el agua al precipitarse al vacío era tan grande que apenas podíamos ver nada. Todo era una gigantesca bola blanca. Al menos pudimos distinguir la pasarela de la Garganta del Diablo.

Pasarela de la Garganta del Diablo a nuestros pies
Al igual que el día anterior, el caudal del río era tremendo y el agua seguía teniendo ese color marrón fruto de la riada que se originó tras las fuertes lluvias caídas en los últimos días. Cabía suponer que, en el lado argentino, la vía de tren y la pasarela que conducía a la Garganta del Diablo continuarían inundados.

Vista de la pasarela argentina
El restaurante
La excursión en tránsfer a Paraguay y Brasil incluía el almuerzo, ¡y qué almuerzo! Nos detuvimos en la churrasquería Rafain de Foz do Iguaçu, ubicada al inicio de la carretera que lleva a las cataratas de Iguazú. El local está especializado en todo tipo de carnes a la brasa, que nosotros nos servíamos en el plato con sumo deleite.

Churrasquería Rafain. Foz do Iguaçu
Consejos e información útil
- La entrada al Parque Nacional Iguaçú incluye el trayecto ida y vuelta en autobús hasta las cataratas.
- En el Centro de Visitantes podréis ver una exposición relacionada con las cataratas:, a través de fotos y de un audiovisual.
- Desde la Senda de las Cataratas se obtienen las mejores fotos generales de Iguazú.
- La senda tiene una longitud de 1.500 metros (unas 2 horas). La dificultad es baja, está adaptada para personas con movilidad reducida.
- El circuito os conducirá a miradores, pasarelas suspendidas y vistas frontales, que hacen de este sector una experiencia visual única.
- Foz do Iguaçu es la puerta de entrada al sector brasileño de las cataratas de Iguazú.
- En Foz abundan las churrasquerías y los restaurantes especializados en carne a la brasa.
Etapa 2: Iguazú y Las Tres Fronteras
Esta etapa, la segunda de mi viaje por el Cono Sur de América, transcurre en el entorno de las cataratas de Iguazú. Nos alojamos en Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, y desde allí acometeremos dos interesantes excursiones: al sector argentino de las cataratas y, al día siguiente, a Ciudad del Este (Paraguay) y a Foz do Iguaçú, para disfrutar con la visión de las cataratas desde Brasil.
Las Tres Fronteras, como se conoce a la región de Iguazú, es una gran área de libre comercio entre Argentina, Brasil y Paraguay. Y sólo Argentina realiza un control severo en la frontera que la separa de Brasil (puente Tancredo Neves). Armaos de paciencia.

Cataratas de Iguazú y Foz do Iguaçu
Cono Sur de América
Seis etapas divididas en dos semanas, realizadas en aviones y autobuses, nos ayudaron a descubrir algunos de los rincones más bucólicos del cono sur de América. La primera etapa transcurre en Buenos Aires, la capital argentina; la segunda en el entorno de las cataratas de Iguazú, entre Argentina, Paraguay y Brasil; la tercera en la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina; la cuarta en la región de Magallanes, en la Patagonia chilena; la quinta en Tierra del Fuego, en la Patagonia argentina, y la sexta, de nuevo en Buenos Aires.

Etapas del Cono Sur
Etapas del Cono Sur de América
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