El monasterio de Sant Pere de Rodes, del siglo IX, es uno de los principales monumentos románicos de Cataluña. Su ubicación, a 520 metros de altitud sobre el nivel del mar, lo convierte en uno de los mejores miradores del Parque Natural del Cabo de Creus.
Por norma general, cobran unos euros por visitar el monasterio, pero ese fin de semana el acceso era gratuito. El monasterio, pese a encontrarse en un estado semirruinoso, se puede visitar perfectamente con la ayuda de pasarelas: conducen al campanario, al claustro, al interior de la iglesia...

Acceso al monasterio
Durante la primera mitad del siglo X, el edificio será ya una abadía independiente. En los siglos XI y XII el monasterio adoptará la que será su configuración principal.

Panorámica del monasterio
El monasterio fue objeto de sucesivas reformas a lo largo de su dilatada historia, que termina en 1835 cuando fue abandonado definitivamente, debido a los saqueos y la desamortización.

Interior del monasterio
LA IGLESIA
El elemento más importante del monumento es la iglesia, obra primordial y única en su tipo dentro del románico catalán. La nave central de la basílica es de excepcional riqueza decorativa y grandiosidad.

Acceso a la iglesia
Los capiteles, de tipo califal, son de tradición corintia o con entrelazados (decoraciones geométricas y vegetales) y se consideran entre las mejores piezas escultóricas del siglo XI.

Nave de la iglesia
CLAUSTRO Y CAMPANARIO
También son destacables la torre de defensa (siglo X, reformada en el siglo XIV) y el campanario (finales del siglo XI), así como los dos claustros superpuestos y los restos de decoración pictórica mural.

Campanario y claustro
Tened en cuenta que no se conserva un gran claustro o iglesia completa de fácil visita turística como en Ripoll. El monasterio es, más bien, un conjunto de restos documentales, artísticos y arquitectónicos dispersos.

Campanario de la iglesia
El monasterio sobrevive fragmentado en restos arquitectónicos y escultóricos (algunos en museos), en edificios reaprovechados como el Palau de l’Abat en El Port de la Selva y en proyectos de recuperación e interpretación virtual impulsados por la Generalitat.

Claustro de la iglesia
|

Rodeando el claustro
|
VISTA PANORÁMICA
Desde el camino que conduce al monasterio tendréis la mejor panorámica del edificio, del Parque Natural del Cabo de Creus, del mar e incluso de los Pirineos, que en nuestro caso, los vimos cubiertos de un manto blanco.

El Port de la Selva

Vista de los Pirineos
DOLMEN DE LAS VIÑAS MUERTAS
En el acceso al Parque Natural Cabo de Creus por la retorcida carretera que conduce al monasterio desde Figueres, la GP-6041, se localizan interesantes vestigios del pasado. Se trata de una ruta megalítica que incluye dólmenes, menhires y un poblado íbero.

Carretera GP-6041 en el cabo de Creus
Desde la misma carretera GP-6041 podréis avistar algunos de estos megalitos. Es el caso del dolmen de las Viñas Muertas (Vinyes Mortes en catalán), dos sepulcros de pasillo con cámara rectangular situados muy cerca uno del otro.

Dolmen de las Viñas Muertas
Consejos e información útil
- Sant Pere de Rodes es uno de los monasterios más importantes dentro del Románico catalán.
- Está declarado Bien de Interés Cultural.
- Las primeras noticias documentales datan del año 878, cuando era una humilde celda monástica.
- El interior está iluminado, pero no está acondicionado para carritos de bebé o sillas de ruedas.
- Horarios: de martes a domingo, incluidos los festivos. Del 1 de octubre al 31 de mayo: de 10:00 a 17:30 h. Del 1 de junio al 30 de septiembre: de 10:00 a 20:00 h.
- El precio de la entrada es de 6€ (reducida: 4€).
Ruta de Dalí
Conocer el legado de Salvador Dalí, el pintor más excéntrico que ha parido Cataluña, es un buen pretexto para disfrutar de un fin de semana en la comarca gerundense del Alt Empordà.

Ruta de Dali
Torremirona, el alojamiento
Un lugar exclusivo para alojarse cerca de Figueres y el Parque Natural Cabo de Creus es Torremirona Golf & Spa, un acogedor hotel de cuatro estrellas situado en el corazón del Empordà.

Hotel Torremirona Golf & Spa
Torremirona colmó de sobras nuestras pretensiones —el golf no entraba en nuestros planes—, que en este caso consistió en relajarnos haciendo uso del circuito termal que habíamos contratado.

Hotel Torremirona Golf & Spa
Otros lugares interesantes
Comentarios: