El Castillo de Foix es una fortaleza medieval situada en la ciudad de Foix, en el departamento de Ariège (Occitania), y es uno de los símbolos más importantes de la región. Se alza sobre una peña calcárea a unos 60 metros de altura, dominando la ciudad y el valle del Ariège.
Se accede al Castillo por la calle Rocher o por la calle del Palacio de Justicia, la que elegimos nosotros. La entrada es un pelin cara (12,50€ los adultos y 9€ los niños). Aun así, decidimos entrar.

El Castillo sobre la roca. Acceso a las taquillas
Tras pasar por la taquilla se accede a la parte intermedia del roquedo y, a través de una larga rampa trazada en zigzag, iniciaremos el ascenso al Castillo (también podéis subir en dos ascensores).

Subida al Castillo por la rampa
Hace miles de años, cuando no había fortaleza alguna, el alto roquedo que acoge el Castillo resultaba idóneo para vigilar la entrada al alto valle del Ariege.

Panorámica de Foix durante la subida al Castillo
Desde la parte alta de la rampa podréis ver las tres torres que le otorgan al Castillo su imagen más característica. El empleado de la taquilla nos dejó claro que sólo podríamos subir a dos ellas, la redonda y la central o cuadrada descubierta.

Las tres torres del Castillo
ARMAS DE GUERRA
A los pies de las altas torres veréis talleres donde elaboraban armas, así como réplicas de las máquinas de guerra, hechas con madera, utilizadas en la Edad Media, entre ellas una gran catapulta.

Armas de guerra
Para ver estas y otras armas, tendréis que caminar por la parte superior de la roca donde se asienta el Castillo, que ya estuvo habitada en tiempos prehistóricos y prerromanos. El más pequeño hueco de la roca fue utilizado y ocupado por el ser humano, como lo demuestran las viviendas y las fortificaciones trogloditas.

Arma de guerra y torre redonda
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Acceso a las torres cuadradas
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La ocupación de la roca es, además, muy antigua: el hombre ha habitado estos lugares desde hace más de 50.000 años y hasta la Edad Media. Aún hoy, algunas casas tienen acceso directo a estas cavidades.

Almenas del Castillo
TORRE REDONDA
Iniciamos la subida a las torres por la torre redonda, la más moderna (siglo XVI), y empezamos por la mazmorra (sótano). A partir de aquí acometimos la subida a sus cuatro pisos.

Torre redonda
Por medio de unas estrechas escaleras de caracol, fabricadas en piedra, fuimos ascendiendo. Nos detuvimos en las tres plantas intermedias para descansar: sala de guardias, el escritorio y la sala de grafitis.

Sala de grafitis. Torre redonda
El tiempo parece haberse detenido en estas salas. Cada habitación está equipada y amueblada de manera que te transporta a la época de Gaston Fébus y su corte.

Sala del escritorio. Torre redonda
La terraza de la torre nos brindó magníficas vistas panorámicas de Foix, del valle del Ariège y del valle del río Arget, cuyas aguas serpenteaban entre las casitas del pueblo. Parecía una postal, con las montañas nevadas aportando el toque exótico al lugar.

Foix y los Pirineos desde la terraza de la torre redonda

Foix y el valle del río Arget desde la terraza de la torre redonda
El Castillo nunca fue conquistado. Sus murallas altas e inexpugnables protegían la ciudad y controlaban el acceso al valle del Alto Ariège.

El Castillo desde la terraza de la torre redonda

Terraza de la torre redonda
SALA DE BANQUETES
El Castillo en sí está formado por tres torres y una sala de banquetes conectando las dos torres más antiguas, las que tienen forma cuadrada.

Torre cuadrada con cubierta y sala de banquetes

Torre cuadrada con cubierta
El interior de la sala de banquetes está igual que en la época medieval, cuando la utilizaban los condes para darse festines y organizar fiestas.

Interior de la sala de banquetes
TORRE CUADRADA DESCUBIERTA
Unas escaleras exteriores conducen a la terraza de la sala de banquetes. Aquí se encuentran las puertas de entrada a las torres cuadradas. Y siguiendo las normas, iniciamos el ascenso a la torre cuadrada descubierta, la del medio.

Torre cuadrada descubierta
A esta torre, al igual que la anterior, se sube por escaleras de caracol muy estrechas. En la planta inferior se encuentra la intendencia y, conforme se sube, pasaréis por la sala del juicio y por la alcoba del conde y la condesa, que parece no haber pasado el tiempo por ella.

Alcoba de los condes. Torre cuadrada descubierta
La torre cuadrada descubierta se conoce también como Tour d'Arget, puesto que su función era la vigilancia del valle del río Arget. Sirvió como prisión para presos políticos y civiles durante cuatro siglos, hasta 1862.

Terraza de la torre cuadrada descubierta
MUSEO DEPARTAMENTAL DEL ARIÈGE
Desde 1930, el Castillo acoge las colecciones del Museo Departamental del Ariège. Prehistoria, arqueología galorromana y medieval, etc., atestiguan la historia del Ariège desde los tiempos más remotos.

Museo Departamental del Ariège

Museo Departamental del Ariège
El Museo reorganiza sus colecciones sobre la historia del yacimiento del Castillo, intentando lograr conocer la vida en Foix en tiempos de los condes.

Dinastía de los condes. Museo Departamental del Ariège

Cama de Enrique IV. Museo Departamental del Ariège
EL CASTILLO DESDE FOIX
Una de las mejores vistas panorámicas del Castillo se encuentra en el río Ariège y en la plaza del Mercado. Si el día acompaña, como fue el caso, las torres brillarán con luz propia.

El Castillo desde la plaza del Mercado
Consejos e información útil
- El acceso al Castillo es de pago para grandes y pequeños, y no es precisamente barato.
- Se puede subir a dos de sus tres torres.
- Hay dos ascensores que facilitan la subida al Castillo desde la taquilla.
- La subida a las torres se realiza por escaleras de caracol muy empinadas. Vigilad si vais con niños.
- Las vistas desde las torres justifican la entrada a la fortaleza.
- Al final de la visita pasaréis por el museo Departamental del Ariège.
- Desde la plaza del Mercado de Foix tendréis una vista general del Castillo.
- A mediados del siglo XIX, el castillo de Foix fue declarado Monumento histórico por el Gobierno francés.
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