El centro histórico de Foix se desarrolla a los pies de su Castillo, en un entorno montañoso junto al río Ariège. Es una ciudad de origen medieval que conserva un trazado antiguo, edificios de piedra, casas con entramado de madera y una atmósfera tranquila pero viva, muy ligada a la historia cátara y a los condes de Foix.
Si llegáis a Foix en coche, un buen lugar para estacionarlo de forma gratuita es en el paseo de Villote, junto al centro histórico.

Aparcamiento. Paseo de Villote
En el paseo de Villote o calle Gabriel Fauré (depende de la acera por la que caminéis) se encuentra el mercado del Grano (halle des Grains), plaza techada que acoge el mercado semanal.

Mercado del Grano. Paseo de Villote
Desde la plaza del Mercado, junto al Monumento a los Muertos de la Resistencia y la Deportación, tendréis una impresionante vista del castillo de Foix y del roquedo donde se asienta, el que originó el topónimo de Foix.

Monumento a los Muertos y castillo de Foix
CALLE BAYLE
De la plaza del Mercado parte la calle Bayle, el principal acceso al centro histórico. En las fachadas de las casas podréis admirar las típicas contraventanas de madera.

Calle Bayle

Calle Bayle
El casco antiguo conserva estructuras medievales junto a edificaciones de los siglos XVII–XIX. Al final de la calle Bayle, en el pasaje Labistour, veréis buenos ejemplos de casas tradicionales.

Calle Labistour
ABADÍA DE SAN VOLUSIEN
Al norte del centro histórico se alza la abadía de San Volusien, bonita iglesia con entrada libre fundada en el siglo IX.

Abadía de San Volusien

Abadía de San Volusien
En el interior de la iglesia podréis ver un coro precioso semicircular de sillería de madera situado en el altar. Y en los laterales destacan grandes cuadros pintados con motivos religiosos.

Abadía de San Volusien
AL PIE DEL ROQUEDO
Si visitáis el Castillo, como fue nuestro caso, os recomiendo que descendáis por calles situadas a los pies del roquedo. La calle Rocher, que se apoya en el colosal zócalo del Castillo, es una de ellas.

Calle Rocher
En la roca del Castillo se han inventariado 27 cavidades. Los habitantes que viven al pie de la fortaleza utilizan estas cuevas como cobertizo de jardín o bodega.

Calles Rocher y Chapeliers
El desarrollo urbano de Foix estuvo siempre condicionado por la presencia defensiva del Castillo, cuya silueta aparece entre sus calles cuando menos te lo esperas.

El Castillo desde la calle Chapeliers
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El Castillo desde la calle Four d'Amont
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El nombre de la calle de Chapeliers (de los Sombrereros) recuerda la organización de los gremios en la Edad Media y la agrupación de los artesanos por calle o por barrio.

Calle Chapeliers
En el número 23 de la calle Chapeliers se encuentra el hotel particular de la familia de Tréville, de la que procede el célebre Capitán de los Mosqueteros de Luis XIII.
Otra calle importante de Foix es Faurie o Herrería. «El país de los hombres y del hierro»: esta denominación del Ariege, hecha por Napoleón I, cobra todo su sentido en esta calle.

Calle Chapeliers
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Calle Faurie
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El restaurante
Un buen lugar para almorzar o cenar en Foix es el bistro Régent, localizado en el paseo de Villote. Destacana los platos de carne y pescado con una rica salsa de mostaza marca de la casa (un pote cuesta 4€). El personal es muy amable y disponen de carta en español.

Bistro Régent. Paseo de Villote
Consejos e información útil
- Foix se encuentra a 35 km de Mirepoix y a 82 km de Carcasona.
- Encontraréis aparcamiento gratuito en la calle Gabriel Fauré o paseo de Villote (es lo mismo).
- Foix fue un importante centro político medieval, capital del poderoso Condado de Foix.
- Recorrer el centro histórico a pie no os llevará mucho tiempo.
- Un buen lugar para almorzar o cenar es el Bistro Régent, en el Allée o paseo de Villote.
- Si hacéis ruta por la zona y vais justos de tiempo, podéis almorzar en algún restaurante de comida rápida situado al sur de la ciudad.
- Un buen lugar para alojarse, fuera del centro histórico, es el hotel Pyrène Foix, de tres estrellas.
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