mundo
JOSECANOVAS.COM


Grandes viajes - Pirineos
Mis libros sobre Interrail
Diccionario etimológico
Costa Jónica y Monte Etna. Sicilia-Italia   Julio 2004
ETAPA 1: Catania I Monte Etna I Giardini I Alessio-Sículo I Mesina

La costa jónica de Sicilia cuenta con hermosas playas y con tres grandes ciudades: Mesina, Catania y Siracusa. Aquí se encuentra el techo de la isla, el monte Etna, de 3.329 metros, que alberga el volcán más activo de Europa.


costa jonica etna
Monte Etna


Consejos e información útil

Referente al coche de alquiler:

  • Los sicilianos son unos locos al volante. Adelantan en línea continua, por lo que debéis prestar mucha atención a la carretera.
  • Llevad cuidado con los cruces sin semáforo. El primero que llega pasa.
  • Si encontráis caravana en una atopista de dos carriles y los coches la ocupan de forma que se convierta en una vía de cuatro o cinco carriles, no os preocupéis, es norma de la casa.
  • En algunas zonas arqueológicas encontraréis "gorrillas" que os pedirán dinero por vigilaros el coche. Aunque paguéis, no dejéis nada de valor en el interior del vehículo. A nosotros nos birlaron dos fundas de cámara en Taormina.
  • Las autopistas A29 y A29D (occidente de Sicilia) son gratuitas.
  • Si vais en verano, olvidaros de conseguir hielo junto a la carretera. No tienen ni en las gasolineras.

Y en cuanto a esta etapa:


  • Trayectos:
    - Avión Barcelona-Catania.
    - Autobús (i/v) a la "Playa" de Catania.
    1/ De Catania al monte Etna (coche).
    2/ Del monte Etna a Giardini-Naxos y Taormina (coche).
    3/ De Taormina a Alessio Sículo (coche).
    4/ De Alessio a Mesina (coche).
  • Alojamientos:
    - Albergue juvenil Agorá de Catania.
    - Hotel Villamare de Alessio-Sículo.
  • Lo mejor:
    - El mercado de Catania.
    - Piano Provenzano, a los pies del volcán Etna.
    - La playa Giardini-Naxos. ¡Qué aguas!
    - La villa de Taormina.
  • Lo peor:
    - El albergue juvenil Agorá. No pegamos ojo por culpa del ruido.
    - Plaga de moscas en el merendero del Etna (Pineta Ragabo).
    - No encontramos hielo ni en las gasolineras.
    - El "gorrilla" de Taormina. Nos cobró 5€ por "vigilar" el coche.
    - Nos costó encontrar alojamiento al norte de Taormina.



Catania

Aterrizamos en el aeropuerto Fontanarossa de Catania a las cuatro de la madrugada, milagrosamente para nosotros, con dos horas de retraso sobre el horario previsto, aunque no pegamos ojo. Una hora más tarde tomamos el primer autobús que unía el aeropuerto con Catania. Desayunamos en la estación de tren y a continuación, en pleno casco viejo, reservamos tres camas en el albergue juvenil Agorá. Esa mañana paseamos por el casco viejo de la ciudad. Vimos el animado mercado, el Duomo y entramos en el teatro Romano.

Por la tarde, tomamos el autobús y marchamos a relajarnos a la Playa (literalmente) de Catania, repleta de casetas privadas y de acceso complicado, aunque nosotros conseguimos alcanzar la arena sin problemas. De regreso al albergue, comprobamos con horror que esa noche la plaza acogía un concierto de rock. Entre la música y las vías del tren, apenas pegué ojo.





Monte Etna

El segundo día, tras montar en el coche de alquiler que habíamos reservado por cinco días (un Lancia Ipsilon), enfilamos raudos hacia el norte de la isla por la costa jónica (ctra. S-114). Nuestro objetivo era el monte Etna. En la ofinica turística de Linguaglossa, conseguimos información sobre el parque del Etna. Iniciamos el ascenso al monte Etna por la cara norte, por la carretera que serpenteaba entre la espesa pineda Ragoba. En la cota 1.800 alcanzamos la parte inferior de la estación de esquí de Piano Provenzano, que había sido asolada por una colada de lava. Desde allí, el humeante cráter del volcán estaba a tiro de piedra. Durante el descenso paramos en un merendero de la pineda Ragoba y nos zampamos unos bocatas en compañía de un enjambre de odiosas moscas.

Después del almuerzo y del descenso del Etna, alcanzamos la carretera de la costa. En Giardini-Naxos, hicimos un alto para bañarnos en una estupenda playa de guijarros y unos kilómetros después llegamos a Taormina, villa medieval fundada por los griegos y conquistada por los romanos siglos después. A visitar: el teatro Griego del siglo III a.C., el corso Umberto I, la plaza del Duomo, la villa Comunale y, por supuesto, los miradores que apuntan al Etna y a la costa. Taormina es una de las ciudades más hermosas de la isla y alojarse en ella resultaba muy caro; por eso, al caer la noche, partimos hacia el norte por la carretera del litoral. En el paseo marítimo o lungomare de Alessio-Sículo encontramos camas libres en el hotel Villamare. Desde la playa pudimos divisar la punta de la bota italiana, en Calabria.





Mesina

Después de desayunar, iniciamos la tercera jornada desplazándonos hacia el norte de Sicilia. Atravesamos multitud de poblaciones sin apenas intervalo entre ellas, con la consiguiente pérdida de tiempo. A las once de la mañana llegamos a Mesina. Estacionamos en la plaza de la Unión Europea y acto seguido nos desplazamos a pie hasta el puerto, frente a la columna Votiva.


mesina
Columna Votiva

A continuación nos adentramos por las calles del centro. Vimos la fuente de Orione y visitamos el interior del Duomo, de estilo normando, una de las catedrales más bonitas de Sicilia, que destaca por la preciosa torre del Reloj.


mesina
Torre del Reloj. Duomo
mesina
Torre del Reloj. Duomo


∧ Volver arriba


botonitalia2


ITALIA




sicilia



DESTINOS



viajesgold